Gente que se dio una vuelta


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20 de octubre de 2010

Fronteras II

Otra vez España rechazó en Barajas a dos argentinas. Una iba con una beca para un curso en la Universidad complutense. Otra, a visitar a su hija que estaba por parir. Ambas con los papeles en regla, lo cual no parece ser suficiente.

Ya lo escribía antes (http://robertotelopidoporfavor.blogspot.com/search?q=fronteras) y ayer aparecía algo de la jefa de estado alemana: el multiculturalismo fracasó, decía (http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-155236-2010-10-18.html).

OK, no da, la economía se nos va al tacho, los musulmanes nos dan desconfianza, los sudacas huelen mal... Digo yo: prohíbanlo claramente y ya, listo, no jodemos más... Pero, no nos hagan gastar al pedo, ¡con lo que cuestan los pasajes!.

24 de enero de 2011

Despacito despacito

Medio sin querer, medio queriendo, llegué/llegamos a un año de entradas diarias. Esto va desde ningún lado hacia ninguna parte, sin más timón que la premisa de postear todos los días pero no cualquier cosa. 


Algunas veces más pensado, otras más espontáneamente. Es bueno, quiero decir, me hace bien el eco que de cuando en vez se da. No es raro que un post surja de un eco y así se vaya haciendo una especie de diálogo. Eso está bueno. 


Y está bueno, también, el ejercicio sostenido de ensayar y buscar lenguajes y fronteras en las que podamos encontrarnos nosotros. 


En eso andamos.

12 de septiembre de 2010

Fronteras

Francia expulsa a los gitanos; USA endurece las leyes de inmigración. Si vas a España desde algún rincón sudaca, es probable que no pases de Barajas... Los bolivianos de la verdulería o  los chinos del super.
"Libertad, igualdad, fraternidad", Elli's Island, conquista-exilio-emigración; "para nosotros, para nuestra posteridad, para todos los hombres de buena voluntad que quieran habitar el suelo argentino"...
 Me resuenan en la cabeza, me hacen ruido, interferencia, como radio mal sintonizada.
Leo, escucho, miro.

En algún lugar me da risa el discurso políticamente correcto, de derechos humanos, de inclusión, color-blind, y varias cosas más. Me da risa cuando veo que los defensores de las libertades y las igualdades, aquellos que se costituyeron en paladines de los derechos civiles, que se rasgan los tímpanos si en lugar de afroamericano decís negro, si por ahí llamás peruano a quien vino de Perú (¿?), que blablás, te sacan a patadas si no sos de los de ellos.

Mientan mejor, o digan que no les resultó. O que se cansaron. O que no los bancan más porque les desequilibran la economía y la seguridad social. Que quede claro a qué dios ($) sirven uds., señores.
Pero no sean esquizoides. Ni nos tomen por idiotas.

25 de octubre de 2011

Dudas

Alguien que no tiene humor, ¿puede gozarse con una poesía?.
Digo, captar otras profundidades, en bellezas o en lenguajes, en sutilezas o palabras.

No el humor de la carcajada incómoda y grosera, ni la poesía metafísica.
El humor simple de la caída en la calle; la imagen simple, linda, del sonido del mar en algún poema de Neruda.

La lengua, el idioma, tanto en la poesía como en el lenguaje, expande fronteras, sentidos, límites.

¿Podrán?. No sé. Ojalá.

7 de julio de 2013

Fronteras y límites

La frontera entre México y Estados Unidos, siempre conflictiva, me resulta sumamente parabólica, simbólica.

Para EEUU el problema es que no pasen los ilegales. La prevención, persecución, las deportaciones están al borde de lo inhumano. Los inmigrantes ilegales son tan combatidos como explotados -gran parte de los trabajo campesinos y serviles están en sus manos-.

Para México el problema es que los correctísimos ciudadanos estadounidenses cruzan al sur y se descontrolan: la rigidez de la ley americana queda en la frontera y los delitos relacionados a la droga, la prostitución y anejos son bienvenidos.

Me parece parabólico, decía: a mayor control de ley forzada, externa y no interiorizada, mayor temor al extraño y mayor descontrol al "pasar el borde".  Mayor necesidad de reprimir hacia adentro y oprimir hacia afuera para mantener todo bajo control.

Parábola de tantas personas, instituciones, países...

17 de junio de 2011

Con la vieja, no

Comentaba en FB Mariana, desde Mánchester, que un taxista le tocó el timbre para devolverle la campera olvidada por su hijo. Había ya ido un par de veces sin encontrarlos, hasta que pudo regresarla. Lo comentaba agradecida.

No se hicieron esperar los comentarios celebrando el gesto y elogiando al señor. Ok hasta acá. La cosa es que algunos destacaban el hecho como propio de los ingleses, como una virtud extranjera y extraña, por tanto, a quienes estamos en este rincón del planeta.

Me sale cierto nacionalismo: ¿acaso no tenemos oído en nuestra Argentina gestos iguales o mayores?; ¿acaso no los hemos hecho nosotros mismos, alguna vez?. ¿Nos olvidamos que, caso, también hay inseguridades, deshonestidades y demases allende las fronteras?.

Lo iba a poner en un comentario, pero intuí que no valdría la pena.
Quizás, si lo hubiese escrito en inglés y firmado Paul, sí.
Seguimos colonizados.

8 de junio de 2012

Boundaries

Jueves de terapia. Como cada vez estoy más sano (?), ya no hay demasiadas novedades. No sé si está bueno, pero es lo que hay.

Apareció, por una discusión bastante fuerte que tuve con mi progenitor, el tema de los límites en dos sentidos:

  • como frontera entre dos cosas, personas, países
  • como incapacidad
Alegar límite/incapacidad es la mejor manera de excusarse al no respetar los límites/fronteras, pensaba. 
Sentía y siento, que este cortocircuito con mi padre (ya estamos ambos grandes), nace de un límite que le marco. Y recuerdo que no sabe/quiere/puede entender que, pese a ser padre mío y de mis hermanas, somos entes separados de él: entra a nuestras casas sin golpear o pedir permiso, da manos que no se le piden y complica las cosas, se mete -intenta meterse- en las conciencias manejando las culpas... Su límite es esta incapacidad narcisista que no soporta dejar de ser el centro de control.

Y ante esta incapacidad, me sale la mía: poner límite, borde, frontera, para no ser consumido o asfixiado. Para vivir.

El hambre y las ganas de comer, suponte...

28 de agosto de 2010

Contentar

Se desprende del post anterior. O no.

Límites, bordes, fronteras. Que adquieren cierto tono despectivo o militar, cierto desprecio o endiosamiento. ¿Hay límite para el límite?. Me sale pronto: claro que lo hay, si no, se cae en la tiranía del poderoso que marca arbitrariamente los límites. Entonces: ¿no limitar?.

La piel es el límite de nuestro cuerpo, el vaso limita al líquido, la tela del bolso evita que el contenido se desparrame, la cáscara del huevo preserva la yema y la clara; es dentro de la estrechez del útero donde la vida se gesta y desarrolla. Estos últimos límites se rompen, claro, pero cuando ya la vida está madura dentro de ellos.

En el libro de Job, uno de los atributos de D's es ponerle bordes, límites a los mares (Jb 38, 8-10). Esta limitación de uno posibilita la vida de otro (curiosamente, en el límite de los ríos hay algo materno o parental: el río que desborda se "sale de su madre"´; luego aplicado por analogía a variedad de "desmadres").

Los límites contienen; contener y contentar son parientes etimológicos. Quien está contento, está contenido y viceversa. Parece que hay que volver a mirar el origen de las palabras y escuchar con atención lo que tienen para decirnos.

28 de enero de 2010

Border Christian II

Benjamín González Buelta (sí, con B), jesuita, poeta, escritor, en "Más allá de las utopías", trae algo sobre el centro y las periferias. Lo lee desde las opciones de Jesús: optando por las periferias, propone una alternativa a la centralización hegemónica de Jerusalén, el templo, el judaísmo oficial. Y es en las periferias donde se encuentra, proclama, celebra el reino. Con quienes están o eligen estar en la periferia él va armando su tribu de seguidores/as para ensayar el reino.
Gente que se "caía" del sistema político-religioso-social (imposibles de separar en la Palestina del siglo 1 de la era común), forma su comunidad, su ekklesía -ek-caleo: congregación, llamados, congregados desde.
Estando por las fronteras voy descubriendo mi tribu, formando alianzas, tejiendo redes y encuentros. Y cuando me parece que el centro me ahoga, recorro mis periferias y ¡descubro tanta vida!.

10 de octubre de 2013

Allá, ayer

La lejanía física, temporal, ambas, la que fuere, ayuda a idealizar.
El país que dejaron los inmigrantes en medio de la hambruna de la Segunda Gran Guerra, se vuelve idílico desde América. 
La novia con la que cortamos a los veintipico seguro no sería tan agria como aquella con la que convivimos, antes siempre fue mejor.
Los africanos que migran del Norte de África cruzando el Mediterráneo son compadecidos; los que cruzan las fronteras migrando desde los países limítrofes son despreciables. 
Los pobres de India nos conmueven, los de acá a un par de cuadras, son negros sospechosos que roban.
Extrañamos horrores al amigo que vive en otro país, pero no llamamos al que está a un par de kilómetros.

Entre el microscopio y el telescopio, sin escalas.

8 de julio de 2013

Fronteras y límites II

Lo parabólico de la frontera EEUU/México decía, siento que es reflejo de personas, instituciones, países, grupos que para mantener la cohesión ad intra necesitan una ley a la que adherirse. Cierto totem que identifique, unifique como eje y una ley que sea límite de lo que se puede. En el fondo la idea es que, como los seres humanos somos malos, necesitamos cierta coacción que nos mantenga a raya.

Pienso en grupos religiosos -evangélicos, católicos, islámicos, lo que sea...-que su rigorismo interno es reflejado en su mirada hacia un exterior hostil y pecador.
En países que legislan todas y cada una de las actividades humanas para ordenar la vida y que cada tanto, arrasan la vida de otros países.
Pienso en personas que son sumamente correctas en las actitudes públicas y en sus casas son monstruosas.

Ni tan cerca ni tan lejos.

4 de marzo de 2010

Caleidoscopios II

De paseo con mis sobrinos más pequeños en el barrio chino -salida que a esta altura es tradicional-, conseguí un tomoscopio (pariente del caleidoscopio). Sigo inventando fotos con él, algunas en verdad lindas.
Y por eso que decía de la variedad e inmutabilidad que tienen los aparatos estos, también se me ocurría otra cuestión. Que en esto de buscar la belleza/felicidad/bondad, hay que saber elegir dónde poner la mirada.
Incluso si eso supone la tarea de crear nuestra mirada, nuestra aproximación. Si es necesario, para lograr la foto que quiero, parcializo la toma, busco ángulo, luz, macro, flash o no... Pero busco construir con lo que tengo a mano.
Fuera de la foto, lo sé, queda muchísimo más, pero opto por poner la mirada ahí. Pensándolo un poco más creo que así en gran parte es como me tomo la vida. Con lo que tengo y puedo, voy haciendo opciones, caminos, búsquedas que no son la totalidad del paisaje, sino lo que quiero y puedo abarcar.
Queda mucho afuera, sin duda. Pero los bordes de las fotos de otros rozan los míos, y así tejemos una gigantografía, nos podemos visitar en nuestros paisajes, permear fronteras, prestarnos filtros.

11 de febrero de 2011

Obscenidad cotidiana II

Decía que tanta intimidad expuesta me resulta medio pornográfica. No recuerdo quién decía que nuestro tiempo de caracterizaba por tener el horizonte en fuga. Traduzco a mi modo: se desdibujan los límites, los bordes, las fronteras.

En muchas cosas, este desdibujarse es necesario y bueno, invita a redefinir, menos duramente, más entre todos. A pactar, hacer alianzas, proponer maneras y modos.

En otros, me produce rechazo. Este desdibujarse pone delante demasiada miseria, mentira, intimidad. 
Así como no andamos desnudos por la calle, hay otras desnudeces que mejor quedan en el espacio íntimo. Y no lo digo por pacato.

27 de enero de 2010

Border Christian

No sé quién (en realidad, lo sé, pero no me interesa nombrarlo), me comentó medio de mala leche: "No parecés cura". Lo que esta persona quiso fue, de alguna manera, desmerecerme. Y no se dio cuenta que, por el contrario, me hizo enorgullecer, alegrar.

Soy, evidentemente, una persona religiosa; lo que no soy es "piadoso", ni ando queriendo convertir a los moros, ni pretendo que por abracadabra la vida se me solucione. Creo que la práctica de Jesús tiene un acierto que solemos olvidar que es la "vecindad": fue uno más de los vecinos de Nazaret, el carpintero, el hijo de María. Y en esa cotidiana vecindad vivió, celebró, anunció, la presencia y la propuesta del reino. Y Galilea, su tierra, era el lugar de frontera geográfica, étnica y cultural. Capaz que por esto, las fronteras me divierten. Me gusta poder ser uno más, tener espacios no-confesionales, compartir parte de mi vida con no creyentes; me da gusto poder tener amigos/as artistas, gays, ateos, padres, psicólogos, judíos de religión o simplemente de nacimiento, mujeres, varones, y poder estar con ellos y ellas como uno más, sin más que yo y mi "pablitud". Con palabras y gestos míos, que no pueden desligarse de aquel en quien creo, pero que, por eso, me ponen en un lugar, fundamentalmente, de hermano.
Da para más, pero por hoy, es lo que hay.

30 de enero de 2010

Sueño

No de fantasías ni de ilusiones, plano y simple sueño, ganas (necesidad) de dormir y mucho. Anoche, asado, pileta, charlas, corte de luz, taboo, mate, tormenta. Hoy zombie. Pero no lo cambio, lo celebro.
Pensar alternativas, viajar con los relatos, compartir la mesa, perder el tiempo: asomos de otra cosa, de otra realidad paralela que divierte y hace bien. Tiene que ver con celebrar lo múltiple, estar en fronteras, percibir aromas del reino.
Con lo gratuito del tiempo compartido sin apuros y con gente linda. La invitación de Chechu, el asado de Nesti, las Costis "geminianas", la paciencia de Lucho y su auto. Las voces de todos. Estuvo bueno.

25 de abril de 2013

Mucho no sé

Ideas abundan.
Ideales no me animo a contarlos.

La apatía de los jóvenes, oigo decir a algunos adultos. Sí, ok, pero ¿hasta qué punto no somos responsables de esa apatía? ¿Será que tenemos como una decepción tan notoria que no contagiamos deseos grandes?

La falta de liderazgo es otra. Líderes, creo, hay. Si no, miremos lo maravillosamente articulado que está el narcotráfico. Algo así, no se arma sin líderes y cadenas de mando claras.

El poco compromiso se renueva de muchas maneras. ¿O será que hay compromisos nuevos, nuevos desafíos, nuevas fronteras? Pienso en los ecologistas, los solidarios a toda costa...

Es algo que nos falta. No sé qué. Una falta que abunda.