Acá estoy. Vivo. Muy vivo.
Un mes o dos atrás nos reencontramos vía Internet con un viejo amigo con quien habíamos perdido contacto por lejanía geográfica y otras vueltas de la vida. Un par de llamados de teléfono y el lunes partí a pasar tres días con él, a 500 km de Bs As.
La compartida fue muy intensa, profunda, emotiva. Me paseó por sus paisajes cotidianos, nos contamos este tiempo de paréntesis en el vínculo, nos emocionamos y lloramos, Mucho tiempo, muchas palabras, mucho silencio. Un viaje emocional que me dejó lleno y agotado.
Me salen: madurez, gozo, milagro, encuentro, ternura, memoria, acción de gracias, desproporción, don, reciprocidad, asombro...
Me quedo corto.
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11 de octubre de 2014
El sabor del re-encuentro
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8 de septiembre de 2014
En el umbral
Cada noche leo antes de dormir. La mayoría de las noches, me duermo un par de segundos mientras leo: es la señal para apagar la luz.
Lo maravilloso es lo que pasa en esos segundos en los que las líneas se borronean y las palabras se confunden, mientras se va la conciencia. Suele ser un primer sueño, mezcla de lo leído, lo vivido en el día, lo que vendrá en el que viene.
Todo se transforma y se entreteje, se disparan nuevas historias pasadas, posibles, futuras. En algún plano sé que no es real, pero tampoco es un sueño "como la gente". Es un lugar intermedio, de amanecer y ocaso.
Sospecho que en ese punto nacen muchas historias y otras se cierran.
Lo maravilloso es lo que pasa en esos segundos en los que las líneas se borronean y las palabras se confunden, mientras se va la conciencia. Suele ser un primer sueño, mezcla de lo leído, lo vivido en el día, lo que vendrá en el que viene.
Todo se transforma y se entreteje, se disparan nuevas historias pasadas, posibles, futuras. En algún plano sé que no es real, pero tampoco es un sueño "como la gente". Es un lugar intermedio, de amanecer y ocaso.
Sospecho que en ese punto nacen muchas historias y otras se cierran.
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13 de agosto de 2014
Luna lunera
Una foto, nada más que una foto de una mujer embarazada. Bella, sonriente. Me conmueve y emociona. Sonrío al verla.
Vuelvo del almacén. La luna inmensa, súperluna, le decían en los medios. Cielo sin nubes. Luz.
La luna me recuerda a la panza y a la madre. Llego a casa y llamo a la mujer de la panza. Hace tiempo que no hablábamos. De adolescentes/jóvenes compartíamos noches de mates interminables y ceniceros colmados, vaciados, vueltos a colmar.
Me responde a las pocas llamadas. Nos reencontramos en la emoción. Nos queremos hace mucho. El niño es para comienzos de enero. Apareció sin pedir permiso, sorprendiendo, alegrando.
Cuando cuelgo vuelvo a mis 17, muchos años después.
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6 de agosto de 2014
Nieto 114
Me manda un mensaje mi compadre: "apareció el nieto de Estela de Carlotto. Piel de pollo". En ese momento estaba solo: quería compartir la noticia, contarla. Lloré un poco mientras el corazón no me cabía en el cuerpo. Aparece Cami y se lo largo. Una señora que estaba por la secretaría se une a la alegría.
Prendo la tele: Estela confirma que apareció Guido, hijo de su hija Laura, desaparecida cuando aún su familia no sabía que estaba embarazada. Estela se entera del nacimiento de su nieto en cautiverio gracias a una sobreviviente. 36 años buscó a su nieto. No tengo odios ni rencores, suele decir. Busca, busca, busca. En el camino aparecieron otros 113. Este, el 114, fue el suyo.
La sonrisa de esta abuela, presidenta de Abuelas de la Plaza de Mayo ilumina.
Cuánto por agradecerle.
Guido se encargará.
Prendo la tele: Estela confirma que apareció Guido, hijo de su hija Laura, desaparecida cuando aún su familia no sabía que estaba embarazada. Estela se entera del nacimiento de su nieto en cautiverio gracias a una sobreviviente. 36 años buscó a su nieto. No tengo odios ni rencores, suele decir. Busca, busca, busca. En el camino aparecieron otros 113. Este, el 114, fue el suyo.
La sonrisa de esta abuela, presidenta de Abuelas de la Plaza de Mayo ilumina.
Cuánto por agradecerle.
Guido se encargará.
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15 de julio de 2014
Proximidades
Charlo con una persona que está atravesando un proceso depresivo. Habiendo pasado lo mismo y pudiendo volver en cualquier momento, puedo entender de qué habla. Y lo que es mejor, percibe que entiendo y eso es un alivio, me dice.
Su familia le exige que se esfuerce y ya no tiene fuerzas ni ganas de tenerlas. Por la mañana, después de pasar casi toda la noche en vela, sólo quiere que sea noche nuevamente. Proyectar algo, por mínimo que sea, es casi como cruzar los Andes descalzo. Pensar en mañana agobia y ahoga. Ir a trabajar es una tortura y enfrentar cualquier situación social imprevista es un abismo.
No son exageraciones. Lo sé. Sabe que lo sé.
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10 de julio de 2014
Por ahora
Vengo vago, es verdad. Como excusa perfecta están los días estos que vienen sin tiempos o con pocas novedades.
También es cierto que no estoy teniendo ganas de forzarme a escribir diariamente. Puede que se pase pronto, puede que no. Es un placer poder escribir algo diariamente. No quiero que se vuelva tortura.
Veremos.
También es cierto que no estoy teniendo ganas de forzarme a escribir diariamente. Puede que se pase pronto, puede que no. Es un placer poder escribir algo diariamente. No quiero que se vuelva tortura.
Veremos.
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2 de julio de 2014
Upside down
Están siendo unos días raros y medio atorados, con un par de imprevistos lindos y de los otros.
Antes que obligarme a escribir -ahora es la 1,30 am-, prefiero decantar y descansar.
Si concilio el sueño, claro.
Antes que obligarme a escribir -ahora es la 1,30 am-, prefiero decantar y descansar.
Si concilio el sueño, claro.
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23 de junio de 2014
Onírico III
Toda la noche -al menos, eso percibí- soñé con un examen de Historia de la Iglesia que tenía que dar. No había estudiado nada, no encontraba los apuntes ni la carpeta. Por momentos, entre sueños despertaba y me daba cuenta que no era cierto, pero no alcanzaba para tranquilizarme: me dormía y volvía a soñar lo mismo.
El profesor -el real- es un tipo al que admiro mucho. Ahora ya está grande, con problemas de memoria, en un hogar de ancianos donde se encuentra muy a gusto. En el sueño, no quería decepcionarlo.
Todo el día me quedó dando vueltas... ¿a quién no quiero decepcionar ahora?, ¿qué examen no preparé?
En un momento, de la nada, me apareció una charla que tuve en la semana, donde sentí que la persona me estaba poniendo a examen, dudando de mí, de lo que sabía y exponía. Por educación, no respondí cómo hubiese querido: no encontraba el modo -los apuntes, las carpetas- para hacerlo bien. Me decepcioné, me quedé con ganas.
Igual, tuvo que venir el subconsciente en mi ayuda.
El profesor -el real- es un tipo al que admiro mucho. Ahora ya está grande, con problemas de memoria, en un hogar de ancianos donde se encuentra muy a gusto. En el sueño, no quería decepcionarlo.
Todo el día me quedó dando vueltas... ¿a quién no quiero decepcionar ahora?, ¿qué examen no preparé?
En un momento, de la nada, me apareció una charla que tuve en la semana, donde sentí que la persona me estaba poniendo a examen, dudando de mí, de lo que sabía y exponía. Por educación, no respondí cómo hubiese querido: no encontraba el modo -los apuntes, las carpetas- para hacerlo bien. Me decepcioné, me quedé con ganas.
Igual, tuvo que venir el subconsciente en mi ayuda.
20 de junio de 2014
Sinfín
Las infinitas variaciones que terminan siendo repetidas.
Me imagino que todas las situaciones van por una cinta de Moebius, falsamente inabarcable, falsamente finita.
Mientras creemos avanzar, solucionar, repensar, aparecen las mismas problemáticas, apenas modificadas. Lo que era arriba es abajo y arriba otra vez. Deshacemos el camino para multiplicarlo.
Pesadillas inacabables.
13 de junio de 2014
Dignidad
Un pibe portador de VIH sube al colectivo vendiendo sahumerios hechos por él mismo. Brian.
Aclara que recibe los remedios gratuitamente, proveídos por la salud pública, que no es cierto quienes dicen que no. Más de una vez oí esa canción sabiéndola falaz.
Comenta cómo se contrae el virus, que ya no es sentencia de muerte, que no hay riesgo en el contacto social. Advierte del riesgo que conllevan ciertas adicciones al nublar la conciencia o bajar el juicio. No hace moralina. Expone. No se victimiza. Cuenta.
Recuerda dónde acudir en caso de dudas para realizarse el análisis. Dónde hay posibilidad de grupos de ayuda mutua para los primeros impactos. Vuelve a recordar que los medicamentos, ya lejos del AZT. Deja sus sahumerios asiento por asiento, a voluntad, pague lo que pueda o quiera.
Huelo los que me deja. Deja mucho más que sahumerios.
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8 de junio de 2014
Por la paz
Hoy, en Ciudad del Vaticano, a las 14.00 hs de Argentina, el papa Francisco, los presidentes de Israel y Palestian, Peres y Abbas, un patriara ortodoxo y algunos más se reunirán rezando por la paz entre palestinos e israelíes. Un gesto, un encuentro que es todo un signo.
Siglos después, las razones varían, las disputas siguen.
Desde tiempos prebíblicos, la zona que hoy llamamos Israel, fue disputada por diferentes etnias, tribus, imperios, reyes... Estando en un enclave de rutas comerciales (por tierra, de Asia a África, de Asia a Europa; por agua, bañada completamente por el Mediterráneo), quien la dominara se haría con más que un territorio.
Siglos después, las razones varían, las disputas siguen.
Creyentes o no, unámonos a este pedido, a este deseo.
Que la tierra prometida a Abraham, padre de judíos, musulmanes y cristianos, tenga paz.
Que la tierra prometida a Abraham, padre de judíos, musulmanes y cristianos, tenga paz.
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7 de junio de 2014
Don Paco
A los 94 lúcidos y plenos, don Paco tuvo la mala idea de morir. Lo creían inmortal y ya quisiera ser como él cuando viejo.
Españolísimo que amaba a Argentina. Inmigrante que, por poder, se casó con Carola, con quien estuvo hasta que su novia eterna se le adelantó, hace unos pocos años. Paco tomaba todo en serio menos a sí mismo. Escribía largos párrafos para conmemorar y celebrar a los demás, llenos de poesía, guiños y metáforas. Cuando los leía, temblábamos: nunca se sabía hacia dónde iba ni cómo terminaría. Con acento castizo e histrionismo, avanzaba.
En la década sangrienta el horror le quitó dos hijas: Teresita, quien sigue desaparecida, Lourdes, que tuvo que exiliarse en España entre gallos y media noche. Sus otros hijos, siguen trabajando con compromiso social y político. Verlo, en alguna celebración, abrazando a un militar retirado para darle la paz, es una imagen que guardo profundamente.
El viejo Paco -¿Pero qué decís, Paco? solía provocarlo- poseía una enorme bonhomía, esa cualidad tan sutil y desusada. Un caballero gallardo. Un maestro.
Hasta tanto.
Españolísimo que amaba a Argentina. Inmigrante que, por poder, se casó con Carola, con quien estuvo hasta que su novia eterna se le adelantó, hace unos pocos años. Paco tomaba todo en serio menos a sí mismo. Escribía largos párrafos para conmemorar y celebrar a los demás, llenos de poesía, guiños y metáforas. Cuando los leía, temblábamos: nunca se sabía hacia dónde iba ni cómo terminaría. Con acento castizo e histrionismo, avanzaba.
En la década sangrienta el horror le quitó dos hijas: Teresita, quien sigue desaparecida, Lourdes, que tuvo que exiliarse en España entre gallos y media noche. Sus otros hijos, siguen trabajando con compromiso social y político. Verlo, en alguna celebración, abrazando a un militar retirado para darle la paz, es una imagen que guardo profundamente.
El viejo Paco -¿Pero qué decís, Paco? solía provocarlo- poseía una enorme bonhomía, esa cualidad tan sutil y desusada. Un caballero gallardo. Un maestro.
Hasta tanto.
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23 de mayo de 2014
20 años contando II
Como estoy con fiaca, les comparto lo que escribí para el libro que les contaba ayer.
"1, 2, 3, 4… contamos y ponemos orden, enumeramos las cosas, pasamos de la nada del cero a la abundancia del millón. Cada número suma, cada unidad singular, única, hace a la totalidad. Por más que se parezcan y estén cerca, no es lo mismo 999 que 1000. Contamos cantidades. Contamos con números, para medir el camino hecho.
Contamos y decimos cómo estamos, qué nos gusta, qué nos alegra, quiénes somos. Contamos una noticia. Nos juntamos con un amigo, con una amiga y le contamos cómo andamos. Conocemos a alguien y le contamos quiénes somos. Contamos cuentos, contamos nuestra historia. Contamos con palabras, con la memoria que teje nuestra vida.
Contamos con otras personas: los compañeros que la vida nos va poniendo al lado, los que elegimos para caminar con nosotros. Contamos con las manos, los hombros, las miradas de otros y otras que nos devuelven, como en un espejo, nuestros pedacitos dispersos. Contá conmigo, decimos, para asegurar y afirmar que estamos. Contamos con aquellos en quienes confiamos.
Apoyo san Francisco, 20 años contando en todos los sentidos.
Veinte años que empezaron a sumarse desde el primer día que algunos (una, dos “seños”) se juntaron con algunos (tres, cuatro chicos) para dar una mano en la educación a unos (cinco, seis) padres y madres.
Veinte años que se hicieron con las personas, muchas personas que con tiempo, ganas, vocación, bienes, se acercaron y se animaron a soñar, a hacer, a estar cada día abriendo la casa, preparando el desayuno, enseñando en las aulas, jugando en el patio, recibiendo a las familias.
Veinte años que gracias a confiar en otros, en los otros que se hacen presencia providente, en el Otro que es Presencia y Providencia, se sigue sumando, narrando, confiando.
Veinte siglos atrás un hombre, Jesús de Nazareth, llamó y sumó a otros para contar con ellos en su proyecto de anunciar y vivir una Buena Noticia: podemos confiar en el Padre Dios, que nos hace hermanos, que confía en nosotros. Veinte siglos más tarde acá, en Beccar, se escucha el eco de esa vos.
Escuchemos, miremos, contemos."
"1, 2, 3, 4… contamos y ponemos orden, enumeramos las cosas, pasamos de la nada del cero a la abundancia del millón. Cada número suma, cada unidad singular, única, hace a la totalidad. Por más que se parezcan y estén cerca, no es lo mismo 999 que 1000. Contamos cantidades. Contamos con números, para medir el camino hecho.
Contamos y decimos cómo estamos, qué nos gusta, qué nos alegra, quiénes somos. Contamos una noticia. Nos juntamos con un amigo, con una amiga y le contamos cómo andamos. Conocemos a alguien y le contamos quiénes somos. Contamos cuentos, contamos nuestra historia. Contamos con palabras, con la memoria que teje nuestra vida.
Contamos con otras personas: los compañeros que la vida nos va poniendo al lado, los que elegimos para caminar con nosotros. Contamos con las manos, los hombros, las miradas de otros y otras que nos devuelven, como en un espejo, nuestros pedacitos dispersos. Contá conmigo, decimos, para asegurar y afirmar que estamos. Contamos con aquellos en quienes confiamos.
Apoyo san Francisco, 20 años contando en todos los sentidos.
Veinte años que empezaron a sumarse desde el primer día que algunos (una, dos “seños”) se juntaron con algunos (tres, cuatro chicos) para dar una mano en la educación a unos (cinco, seis) padres y madres.
Veinte años que se hicieron con las personas, muchas personas que con tiempo, ganas, vocación, bienes, se acercaron y se animaron a soñar, a hacer, a estar cada día abriendo la casa, preparando el desayuno, enseñando en las aulas, jugando en el patio, recibiendo a las familias.
Veinte años que gracias a confiar en otros, en los otros que se hacen presencia providente, en el Otro que es Presencia y Providencia, se sigue sumando, narrando, confiando.
Veinte siglos atrás un hombre, Jesús de Nazareth, llamó y sumó a otros para contar con ellos en su proyecto de anunciar y vivir una Buena Noticia: podemos confiar en el Padre Dios, que nos hace hermanos, que confía en nosotros. Veinte siglos más tarde acá, en Beccar, se escucha el eco de esa vos.
Escuchemos, miremos, contemos."
20 de mayo de 2014
Sana envidia
Volví a visitar a María, que por suerte ya salió de terapia intensiva y está fuera de riesgo (Órbitas). Sigue internada, ahora sólo con suero para no deshidratarse y pasar los medicamentos.
Sonríe desde la cama cuando me ve llegar. Una sonrisa enorme, como siempre. Dice que está cansada y sonríe. No le gusta la comida del hospital, y sonríe. Quiere estar en su casa, en su cama. Pero sonríe.
Charlamos un poco, rezamos otro poco. Sonríe. Le cuento que la extrañamos y que las viejis le mandan saludos. Sonríe y agradece.
Tiene mil trescientas razones para ser una mujer amargada. La vida le jugó varias malas pasadas. Su única hija murió de pequeña, tuvo que emigrar desde su Italia natal, enviudó joven, su columna la tiene a maltraer.
Le sostengo la mano, me acaricia, la acaricio.
Sonríe, agradece.
Gente enorme, como María, me da calorcito en el corazón.
Gracias.
18 de mayo de 2014
Dosis mínimas
Sin una cuota al menos diaria de belleza no puedo.
No por snobismo, no por diletante.
Una persona, una imagen, un sonido, un aroma.
Algo que acaricie los ojos, oídos, el corazón.
Hay mucho, claro que hay. Pero es necesario estar atento.
No por snobismo, no por diletante.
Una persona, una imagen, un sonido, un aroma.
Algo que acaricie los ojos, oídos, el corazón.
Hay mucho, claro que hay. Pero es necesario estar atento.
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14 de mayo de 2014
Tramas
Hilos en un telar.
Hojas de un libro, palabras de un poema.
Olas del mar, brazos de un río.
Paredes y cimientos, tierra y agua.
Granos en el pan, letras de una palabra.
Células y tejido, sístole y diástole, inspiración, expiración.
Paso y descanso.
Soy porque somos.
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10 de mayo de 2014
Ida y vuelta y al revés
Pasé gran parte del día yendo y viniendo de Beccar a Córdoba y Callao, a la mañana, y a la tarde, a La Paternal. Debo haber viajado en total más de seis horas en transporte público: tren, subte, colectivo.
La variedad de fauna humana no deja de desbordarme. La cantidad de vendedores ambulantes -desde Curitas hasta un DVD con 99 temas del 2014, pasando por pastillas, pañuelos y un CD con cuentos narrados por María Elena Walsh- era desmedida.
Entre las conversaciones que oí y las que escuché, la oferta de cosas que vi, los tiempos que esperé y las páginas que leí, tengo un maremagnum en la cabeza como para un par de días: desde una chica que dejó el estudio de escenografía y ahora se dedica al diseño de joyas, la señora que para no caerse en el colectivo se me aferró, el bebé que se reía a carcajadas hasta un chico que no dejó de hacer ruidos de beat-box desde San Isidro a Belgrano.
Si se me entreveran en los sueños, me daré una panzada.
Si se me entreveran en los sueños, me daré una panzada.
8 de mayo de 2014
Caras del horror
Más de 300 niñas/jóvenes secuestradas por un grupo islámico extremista en Nigeria. Para venderlas como esclavas, para usarlas como esposas, para ser violadas y abusadas http://www.infobae.com/2014/05/05/1561877-horror-nigeria-ninas-secuestradas-son-violadas-15-veces-al-dia). Horroriza leerlo, saberlo. Horroriza hasta el espanto.
Tengo a estas chicas atravesadas en la cabeza, en la garganta. Me imagino -no puedo imaginarme- la desesperación, la ansiedad, los miedos, los gritos.
Ellas en Nigeria, las esclavas y esclavos sexuales para los turistas en Tailandia o Filipinas, las que malviven en tantas whiskerías al costado de las rutas. Las que son/los que son abusados en sus casas.
Es tanto el mal, es tan tremendo lo que los malvados pueden hacer, que me ataca la desesperanza.
Por más que tantos y tantas luchen, deploren, condenen, siento que es enfrentar a Medusa: por cada cabeza que se corta, crecen dos.
Duele.
Tengo a estas chicas atravesadas en la cabeza, en la garganta. Me imagino -no puedo imaginarme- la desesperación, la ansiedad, los miedos, los gritos.
Ellas en Nigeria, las esclavas y esclavos sexuales para los turistas en Tailandia o Filipinas, las que malviven en tantas whiskerías al costado de las rutas. Las que son/los que son abusados en sus casas.
Es tanto el mal, es tan tremendo lo que los malvados pueden hacer, que me ataca la desesperanza.
Por más que tantos y tantas luchen, deploren, condenen, siento que es enfrentar a Medusa: por cada cabeza que se corta, crecen dos.
Duele.
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7 de mayo de 2014
Caños y canillas
Algo pasó en la cañería del agua en casa y hace un par de días que abro la canilla como reflejo, para en
seguida darme cuenta que no sale nada. Pensé que era la bomba que no funcionaba, pero no, anda bien. Debe haberse atorado algo -basura, sarro, un hipopótamo-. Como por suerte en la planta baja hay, subo un par de baldes, lleno botellas, termos.
Cocinar es fácil. Lavar, mientras no se me acaben los platos o los cubiertos, puede esperar. La cosa es bañarse. Manías de ser limpio. Caliento agua, lleno un balde, tomo una jarra, me meto en la ducha, una jarra para mojarme, me enjabono, champú, me enjuago.
Más allá de lo incómodo de la situación, no puedo dejar de pensar en quienes no tienen agua, en los que dependen de una canilla para todo un barrio, en los que tienen un pozo contaminado, en las mujeres que hacen kilómetros diarios para abastecerse. No por aquello de "mal de muchos, consuelo de tontos", sino para no dar por sentadas las cosas: el agua, la comida, el amor. La vida.
6 de mayo de 2014
Antiparálisis
Margaret Atwood, escritora canadiense que me gusta mucho, escribió: "Si esperara/me quedara esperando la perfección, no escribiría nada."
Ahí está la cosa, parece. No esperar lo perfecto para comenzar a hacer algo. No tenerlo como origen ni meta, no pretenderlo. Si aparece, bienvenido. Si no, no es tan importante.
Pienso, claramente, que no tiene razón.
Claro, lo dice ella, que escribe bella, claramente, con creatividad, imaginación, investigando y creando mundos posibles. Así no vale.
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