Gente que se dio una vuelta


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30 de noviembre de 2010

Me saca mucho, poquito, nada... Mucho! ll

...se mete más adentro de lo que podamos imaginar... decía.  Entonces te encontrás con una hostilidad externa notablemente exacerbada. Porque el maleducado es, ante todo, parcial.


Me explico: es parcial porque sólo ve, escucha, juzga, responde, habla, actúa desde una parte (parcial, parte, son parientes etimológicos). Es decir, su percepción es la totalidad, es imposible, o al menos tarea titánica, que pueda salirse un poco de su ombliguismo centralizado y centralizador: todo empieza y termina en él, en ella -todo menos las responsabilidades, esas son ajenas, siempre-.


Entonces el/la maleducado/a cree que las cosas son por, para o en contra suyo. Juzga -como lo hacemos todos, obviamente- pero sin lugar a que entre la posibilidad de algún error de su parte, o de otra posibilidad. Tiene algo de psicopatón, porque termina enredándote de tal modo que, pase lo que pase, sale indemne y la culpa, la responsabilidad, es tuya. No puede ni sabe ser autocrítico. Y esto acentúa su mala educación. Como es perfecto/a, no puede ni tiene por qué cambiar. 


(seguirá, no sé cuando).

29 de noviembre de 2010

No sólo para peinarse

Si nos ofreciesen en un restaurante un licuado marrón, espeso, con aroma a lomo con papas al plomo, con la excusa de que está pre-digerido porque así se digiere mejor, no se gastan los dientes y es más cool, ¿lo comeríamos?. 


¿Por qué, entonces, si sospechamos, si la racionalidad nos hace sonar alguna alarma interna ante este alimento pre-digerido, tragamos tanta idiotez a pies juntillas?. ¿Qué parte se nos anula -nos anularon, anulamos- que impide que sigamos un pensamiento más o menos racional en tantas cosas?.


Me asombro ante las palabras o ideas de algunos que no tienen ningún "fundamento" no ya ideológico, sino racional. Ponele, por ejemplo, esos correos electrónicos que claman: 


Niña secuestrada hace 1 día,PASALO RAPIDO !!!!!! Alerta por el secuestro ayer de ......esta niña de 3 años y medio , Elise. Sus secuestradores, dos hombres y una mujer, viajan en un Seat Panda, TF-7633-V . 
O el la combi blanca que anda secuestrando niños para robarles los órganos y luego deja los cadáveres con una nota: Perdón, mamá, es nuestro trabajo.

Quienes los reenvían
  • ¿no se dan cuenta que la patente del primer caso no es argentina?
  • ¿notan que el "ayer" del cual hace "un día" pasó hace, al menos, un par de meses?
  • ¿se toman la molestia de confrontar los datos de la combi con, por ejemplo, si hay alguna denuncia en la comisaría?.
  • ¿fueron a preguntarle con "la vecina de la prima del cuñado de la consuegra del chico de la panadería donde compra mi comadre" si fue muy traumático encontrar un cadáver todo cosido en la vereda?.
Ojo, no tengo un master o doctorado en el MIT, pero vamos, que la cabeza no es sólo para el pelo...

28 de noviembre de 2010

Me saca mucho, poquito, nada... Mucho!

La mala educación me saca la cadena. Lo sé, lo sufro, me hago cargo. Ante la falta de educación sale una parte mía que es, al menos, oscura. No esa cosa "clasista" que confunde (un tipo de) cultura con buena educación, no: la mala educación no es patrimonio de ninguna clase social.
No es, tampoco, la politeness esa que deploro, rechazo por hipocresía disfrazada. No es tosco vs refinado. Hay señores en la villa que se comen las eses, con una educación superior a  chicas egresadas del Northlands, ponele, que me hacen pensar en cuánto dinero invertido inútilmente en su formación.

¡Ahí está!. La formación (académica, por caso) no es garantía de educación. La educación es otra cosa. Es, entre otras cosas:

  • reconocer y respetar al otro/a.
  • saber que no soy el centro del universo.
  • reconocer que mis actos o mis omisiones de algún modo afectan al todo.
  • notar que mis derechos no deben ejercerse vulnerando los ajenos.
  • ver en los demás, antes que nada, un ser humano.

Como hay tanto tilingo/a que grita en TV; como hay tanto mediocre que se cree mil, estamos rodeados. Eso se mete más adentro de lo que podamos imaginar...
(to be continued)

27 de noviembre de 2010

En el principio...ll

La palabra nace del silencio. Sólo así, creo, tiene peso. Si no, es ruido, no comunión, comunicación.
La palabra pone orden en el caos, no lo genera.
La palabra discierne, separa para poder unir.
La palabra abarca el abismo infinito entre dos.
Busca abrazar o soltar.
Llora y descansa; sonríe y acaricia; cura y golpea.

Esta es la palabra que quiero recuperar, que nos merecemos recuperar. Para poder encontrarnos o perdernos, pero poder.

26 de noviembre de 2010

"Sólo la sed nos alumbra"

"Peregrinos crepusculares", terminaba ayer. Primero que nada, aclarar que el crepúsculo es tanto matinal como vespertino. Es esa "clarioscuridad" previa al día o a la noche. Es momento de promesas, de posibilidades. De fines o comienzos.

Es momento de la belleza de los colores únicos en el cielo, del alboroto de los pájaros, de los primeros o últimos movimientos del día. Los sonidos parecen adormecidos. Todo es posibilidad serena.

Desconfío de los profetas de catástrofes o de quienes vaticinan sólo prosperidades; el tono trágico y el eufórico me resuenan disonantes. Ambos.
En cambio, poder ir serenos -no despreocupados, sino serenos-, aguzando la mirada, renovando el oído, olfateando lo nuevo... Transitorios, pero permanentes. Desapegados. Libres. Peregrinos.

25 de noviembre de 2010

En el país de los ciegos

Siempre me resonaron fuerte las palabras del evangelio, esa memoria de Jesús: "Guías ciegos que guían a otros ciegos; Y si un ciego guía a otro ciego, ambos caerán en el pozo" (Mt 15,14). La uno, casi automáticamente a: "Si ustedes fueran ciegos, no tendrían pecado: pero ahora porque dicen, Vemos, por tanto, el pecado de ustedes permanece".


Me resuenan por esta ceguera "voluntaria" que critica a los dirigentes, a los religiosos. Me preocupa pensar que veo, que vemos, cuando en realidad, por ahí, estamos, estoy, ciego. Digo, ¿cómo reconocer la ceguera?; ¿cómo no creer que se tiene lucidez absoluta y se está en tinieblas?. Lo que es más grave: ¿cómo hacer, quienes somos responsables de otros, para no terminar como los ciegos, en el pozo?.


Por un lado, sé, estoy cierto, seguro, de algunas luces, de algunas visiones. Por otro, sé, estoy cierto,de ir moviéndome en tinieblas, claroscuros, donde hay que aguzar los demás sentidos, que la vista sola no alcanza.


Peregrinos crepusculares.

24 de noviembre de 2010

En el principio...


Tengo que preparar algo para la presentación del libro escrito por chicos y chicas del Apoyo. 
Pienso, doy vueltas, vienen y van las ideas, las imágenes. Escribir, para ellos ha sido un ejercicio de soñar, crear, ordenar, pulir, contar, confiiar...

Ineludiblemente la cabeza me vuela a lugares familiares para mí, la escritura y la Escritura. Veo, percibo, cómo ambas son parte de este proceso interminable de querer nombrar la realidad, poner descubrir cierto orden; hacer del caos algo más o menos manejable, abarcable.

Para eso es que la palabra deviene, es. Ayuda a que algo nuestro toque alguna trascendencia. Por eso me molesta, veo, la palabra liviana, displicente, hueca. Sin peso y, por eso, insoportablemente densa.

23 de noviembre de 2010

Mitos modernos II

Siguiendo con Narciso... Gracias a la popularización de las cámaras digitales aparecen en las redes sociales fotos de personas frente a un espejo, en el baño generalmente. Varones o mujeres, chicos y no tanto. Claro que es una "autofoto", la imagen sacada al propio reflejo, donde aparece, además de la persona, el celular, la cámara o lo que fuere. Imagen, reflejo, irrealidad (u otro tipo de realidad) al cubo.

Me preocupa, en un punto, como parábola de la comunicación o el encuentro en este tiempo: imágenes que se superponen, nosotros relacionándonos son esas imágenes; imágenes sacadas en la intimidad de un baño, de una habitación, frente al espejo; imágenes autorreferenciales, masturbatorias, vouyeristas...

Me preocupa que esta parábola sea paradigma de lo que vivimos, de lo que viene; que se confunda o confundan la imagen con lo real; el reflejo con la realidad. Percibo cierta exposición al estilo mercado, con una producción que proyecta el ideal deseado para despertar deseo. Percibo que no hay conciencia de lo que se dispara.

Narciso se ahogó; ¿estos Narcisos?.

22 de noviembre de 2010

Se aceptan sugerencias.

Fue la noticia: parece que la gente ahora, en algunos casos, para algunas cosas, puede usar preservativo, al menos así lo habría dejado entrever Benedicto XVI en un libro/entrevista (cualquier recuerdo acerca del Informe sobre la fe, es acertado). Vean, si no, la nota en http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1326685. Si no tienen un poco de humor, no sigan, capaz les hace mal. Avisados.

Varias cosas, tantas que no puedo con ellas:

  • la perversión (de los medios, del poder, de las personas más de a pie, de los fundamentalistas) hacen que cada palabra que sale de la boca del papa sea "sagrada e inalterabilísima doctrina derivada del contacto supremísimo con dios", cuando sólo lo son las definiciones "ex-chatedra", con lo cual esta "autorización" vale tanto como la "condena" previa.
  • es dentro de una entrevista que lo dice: ¿se animará a hacerlo desde el balcón vaticano, con todo lo que tiene de simbólico?.
  • ¿pasará, en algún caso, el uso del preservativo a ser obligatorio como la misa dominical?; por ejemplo, si en un matrimonio-obvio-que-casados-por-iglesia, él, abnegado enfermero, es atacado por un adicto a la heroína quien le inyecta su sangre portadora de VIH, ¿es su deber usarlo en sus relaciones con su esposa o están condenados al celibato?.
  • ¿se pedirá perdón a tantos que fueron vituperados desde las esferas eclesiales por sostener tesis similares veinte años atrás?. Y a quienes, por obedecer algo que nunca fue una orden -pero que sonaba como tal- ha contraido HIV, ¿los indemnizarán o le cubrirán los retrovirales?.
  • al declarar tal cosa en una entrevista, ¿Benedicto no estará desobedeciendo la enseñanza de Juan Pablo II, promovida por él mismo cuando aún era sólo el Card. Ratzinger?.

Sin dudas hay que "humanizar la sexualidad", como es necesario humanizar el mundo mismo. Pero ante el síntoma, la pandemia urgente, ¿se supo responder creativamente?. Porque incluso, generar hábitos, cambiar mentalidades erradas, está bueno, pero se llegó tarde. Y no se supo proponer, sino retar.

A veces tengo demasiadas preguntas, sepan disculpar...

21 de noviembre de 2010

Impesadilla

Fue uno de esos sueños vívidos y vividos. Esos que una vez despiertos, con el corazón desbocado, te hacen dudar si acaso lo soñado es ese despertar y creer que estamos soñando que despertamos. Esos sueños que, por un momento, desdibujan los límites entre la vigilia y lo onírico.

Como en todo sueño que se precie, la realidad estaba alterada; es decir, construida con pedacitos de lo vivido, lo deseado, lo temido. Por eso parecía tan real, tan sólido.

La pobreza no existía, la gente trabajaba por el bien común, los poderosos servían, los lúcidos lo eran para el bien, se podía confiar...

¿Falta mucho para volver a la cama?

20 de noviembre de 2010

Raise the bar ll

Cuando alguien se está ahogando, es difícil que no hunda, en su desesperación, a quien quiera rescatarlo o mantenerlo a flote. Los rescatistas, en ese caso, prefieren "desvanecerlo": de lo contrario, ambos pueden perecer.

Los mediocres, a su modo, como carecen de grandeza de espíritu, no dudan en hundir a quien sea para que su mediocridad no quede en evidencia.

  • Es ese compañero de laburo que, si vos cumplís en tiempo y forma, no deja de joderte o mirarte mal.
  • Es esa amiga que no se banca que te hayas recibido antes que ella.
  • Es ese que siempre estudió para el 4 y se burlaba de quienes eran capaces o deseosos de más.
  • Es esa que como no entiende pone cara de que sí y luego hace lo opuesto, no por mala, sino por corta.

Bien, todos estos, sabélo, te hunden, te quieren hacer caer con ellos, salpican su hedor. Lejos de ellos ideas de reciprocidad, solidaridad, autocrítica, superación.
Alejáte a tiempo.

19 de noviembre de 2010

Ehh...II

Días atrás decía que casi no tenía palabras o ganas de hilvanarlas. Hago una aproximación.
El 5 de noviembre nació Emilia, sobrina de una amiga. La mamá de Emi llevó el embarazo adelante sola, porque el papá se borró. El 9, Emi murió. Eso hizo que las palabras no sirviesen.
Una malformación en el corazón, que no aparece en las ecografías, que se manifiesta luego de nacer, no le dio tiempo. De la alegría enorme a la pena enorme.

La muerte, esa hermana, no por familiar se hace amiga. Menos en momentos así. Por eso las palabras salieron sin hilván, por eso la necesidad de silencio, por eso la búsqueda de nido. Por eso, medir las palabras antes que decir las que no son.

Decía Dorothee Sollë, una teóloga alemana, feminista, protestante: "El afán de los teólogos de hablar ahí donde es preferible callar, es sencillamente insoportable". Así comenzaba su reflexión sobre el misterio inaferrable del dolor. Me atravesaron sus palabras; las hice y hago mías.

¿Qué decir cuando vemos a un abuelo extender los brazos y recibir un pequeñísimo ataúd?; ¿cuando una mamá, recién parida, llora otro parto mucho más atroz?. Es noche, es oscuridad. No se puede forzar la mañana.

18 de noviembre de 2010

Me pongo colorado, che...

Estábamos con Nati en su casa, preparando unos "tentempieses" mientras esperábamos a Lucas. Entre los saludos de bienvenidas, de ponernos al día en vivo, no por correo, mensaje o teléfono, me sentí, una vez más, "en casa".

En eso, comenta: Cómo escribiste ese día..., como comentaron en tu blog... Sí, te leo seguido... está bueno.

Inmediatamente me invadió el pudor. ¿Por qué esa invasión que me pone colorado?. Pasa que hay personas a las cuales respeto. Respeto en el sentido que me producen cierta admiración por lo que hacen, dicen, piensan.
Que lean esto, les guste (o no, pero lean), me lo compartan, me hace sentir ese pudor.

Y a la vez, me confirma en ciertos rumbos y opciones, en cierto estilo. El eco de mis palabras en otro/a, que lee, escucha, entiende, me parece de una grandeza tremenda de parte del otro, de la otra. Sépanlo.

17 de noviembre de 2010

Más que sonidos

¿Qué ves cuando me ves?, dice la canción de Divididos. No niego sino agrego, pregunto: ¿qué oís cuando me oís, qué leés cuando me leés?.
Retomo -en realidad, nunca lo largué- eso de lo complicado que es "la recta interpretación" de la palabra del otro, de la otra. Muchas veces, cuando estoy con alguien, pido que me repitan lo que han dicho, que lo reformulen. Otras, repito lo que dije de otra manera, hasta estar seguro -lo más seguro posible- de haber entendido o sido entendido.

Y vuelvo a la palabra desnuda, ese imposible: cómo aferrar, soltar, acariciar la palabra; no por sagrada, sino porque en ella va y viene algo nuestro. Por eso soy de pocas palabras; por eso la abundancia me abruma. Porque si son sustanciosas, con pocas bastan; porque si son vacías, me ahogan.

¿Qué escuchás en el silencio?.

16 de noviembre de 2010

Gracias, RAE

  Me pasaba que no encontraba una palabra que me ayudara a calificar (que no es lo mismo que definir) a alguien. Años buscándola; de golpe, la luz: mezquino, esa era.

  Por las dudas, fui al diccionario de la RAE-y copio-: (Del ár. hisp. miskíneste del ár. clás. miskīneste del arameo miskēn[ā], y estedel acadio muškēnu[m], súbdito de palacio).
1. adj. Que escatima excesivamente en el gasto.
2. adj. Falto de nobleza de espíritu.
3. adj. Pequeño, diminuto.
4. adj. p. us. Pobre, necesitado, falto de lo necesario.
5. adj. desus. Desdichado, desgraciado, infeliz.
6. m. En la Edad Media, siervo de la gleba, de origen español, a diferencia del exarico, que era de origen moro.


Falto de nobleza de espíritu; esa falta lo hace escatimar en el gasto, en todo gasto, no sólo el monetario. Eso lo hace desdichado, infeliz, pobre de espíritu, pusilánime.

La definición me cerró en varias personas que me resonaban en diferentes mezquindades; en varias mezquindades que me rozan porque las reconozco también como parte mía, al menos, como posibilidad.

¡Es tan difícil construir algo con los mezquinos!. Y es tan difícil no serlo. Me propongo evitarlo y evitarlos...