Gente que se dio una vuelta


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16 de junio de 2014

Ambos y todos

Profetas agoreros tan peligrosos como los de felicidades instantáneas.
Paso de ambos. Prefiero y me quedo con quienes saben que el pesimismo y el optimismo son dos trampas hermanas.

Que más allá o acá hay lucha y sosiego, pérdida y hallazgo, ruptura y continuidad.
Con llanto, puede ser, con risas mejor.
Pero en una mezcla infinita.

15 de junio de 2014

Al taco

Yendo para el barrio, paso delante de una casa. Temprano, a eso de las 17,30. Desde afuera se oía la música atronadora. Es decir: pasando, no podía escuchar a la persona que iba mi lado.

Me imaginaba a una madre o un padre queriendo decirle algo a su hijo/a o al hijo/a con ganas de compartir cierta necesidad o simplemente queriendo ser escuchado.

Me imaginaba a un nene que se quedó encerrado en el baño y pide que lo ayuden.

Me imaginaba auna mujer gritando porque le pegaban.

Me imaginaba a un adolescente llorando a los gritos porque su novio/a lo dejó.

Me imaginaba a un otro subiendo el volumen, para no escuchar ni escucharse.

14 de junio de 2014

Colonialismo

Cuando era chico creía que los españoles no nos querían porque nos habíamos independizado de ellos. Sí, ya sé, Freud, Tótem y tabú, Edipo y demás tendrían mucho que decir al respecto.

Me acordé de eso al escuchar a unos padres que no se dan cuenta que su hijo, cercano a los 20, puede tener otras opiniones, buscar otros caminos, disentir, no cumplir con los que ellos soñaron.

Sí, la independencia decepciona, la libertad desconcierta. Aún a quienes dicen querernos libres e independientes. A ellos, sobre todo.

13 de junio de 2014

Dignidad

Un pibe portador de VIH sube al colectivo vendiendo sahumerios hechos por él mismo. Brian.
Aclara que recibe los remedios gratuitamente, proveídos por la salud pública, que no es cierto quienes dicen que no. Más de una vez oí esa canción sabiéndola falaz.

Comenta cómo se contrae el virus, que ya no es sentencia de muerte, que no hay riesgo en el contacto social. Advierte del riesgo que conllevan ciertas adicciones al nublar la conciencia o bajar el juicio. No hace moralina. Expone. No se victimiza. Cuenta.

Recuerda dónde acudir en caso de dudas para realizarse el análisis. Dónde hay posibilidad de grupos de ayuda mutua para los primeros impactos. Vuelve a recordar que los medicamentos, ya lejos del AZT. Deja sus sahumerios asiento por asiento, a voluntad, pague lo que pueda o quiera.

Huelo los que me deja. Deja mucho más que sahumerios.

12 de junio de 2014

Manos esquivas

Te pueden tender mil manos, pero si no tomás ninguna el problema no son las manos ajenas. Entonces, no hay queja que valga.

Digo, porque me cruzo a menudo con reclamos más o menos velados, que buscan culpabilizar -a mí, a otros- cuando en realidad, no son más que excusas para no hacerse cargo de uno mismo. 

No podemos vivir por ni para otro, no es posible gozar, sufrir, salvar, ayudar, sentir por otro.
Si querés, vamos juntos.


11 de junio de 2014

Te amo, te odio, dame más II

Sigo...

Digo, basado en mi propia y limitada experiencia: he tenido amores que desaparecieron. Por distancia física, por cansancio, por dejar de ver a los amados, por peleas o desavenencias, por opciones que no compartimos...
Puede ser que, recordándolos, sienta nostalgia, recuerde con cariño, me asombre de la lejanía que se instaló, me provoque tristeza, no recuerde cómo ni por qué empezó la cercanía o se introdujo la distancia.

Pero si pienso en un par de odios (palabra fuerte y que asusta tanto que ni nos animamos a decir que lo sentimos) es casi sentir de nuevo la bronca, aunque quizá no la misma. Es revivir la decepción, la mano traidora, la puñalada... 
Si no hay un gesto de sanación -dar, pedir, recibir el perdón-, siguen hiriendo las heridas.
Montescos y Capuletos redivivos.

10 de junio de 2014

Te amo, te odio, dame más

Cuando el odio es la opción, no hay argumentos.

Es más fácil dejar de amar -celos, cansancio, rutina, otro amor que aparece, desgaste, infidelidad- que dejar de odiar.

Nada que haga el odiado puede ser del agrado del odiante. Por el contrario, todo es susceptible de sumar al odio.

Para dejar de odiar, hay que dejarse. Dejarse de buscar motivos, dejar de justificarse.
Pegar un salto. Vértigo.

9 de junio de 2014

1+1+1+1+1+1

Desde unas pocas letras a unas muchas palabras.
De un par de hebras a un tejido.
De varios granos molidos a un pan.
De unas notas a una sinfonía.
De un encuentro a una vida.
De unas manos a una red.
De una utopía a un horizonte.

Pasos. Pasos.

8 de junio de 2014

Por la paz

Hoy, en Ciudad del Vaticano, a las 14.00 hs de Argentina, el papa Francisco, los presidentes de Israel y Palestian, Peres y Abbas, un patriara ortodoxo y algunos más se reunirán rezando por la paz entre palestinos e israelíes. Un gesto, un encuentro que es todo un signo.

Desde tiempos prebíblicos, la zona que hoy llamamos Israel, fue disputada por diferentes etnias, tribus, imperios, reyes... Estando en un enclave de rutas comerciales (por tierra, de Asia a África, de Asia a Europa; por agua, bañada completamente por el Mediterráneo), quien la dominara se haría con más que un territorio.

Siglos después, las razones varían, las disputas siguen.
Creyentes o no, unámonos a este pedido, a este deseo.
Que la tierra prometida a Abraham, padre de judíos, musulmanes y cristianos, tenga paz. 

7 de junio de 2014

Don Paco

A los 94 lúcidos y plenos, don Paco tuvo la mala idea de morir. Lo creían inmortal y ya quisiera ser como él cuando viejo.

Españolísimo que amaba a Argentina. Inmigrante que, por poder, se casó con Carola, con quien estuvo hasta que su novia eterna se le adelantó, hace unos pocos años. Paco tomaba todo en serio menos a sí mismo. Escribía largos párrafos para conmemorar y celebrar a los demás, llenos de poesía, guiños y metáforas. Cuando los leía, temblábamos: nunca se sabía hacia dónde iba ni cómo terminaría. Con acento castizo e histrionismo, avanzaba.

En la década sangrienta el horror le quitó dos hijas: Teresita, quien sigue desaparecida, Lourdes, que tuvo que exiliarse en España entre gallos y media noche. Sus otros hijos, siguen trabajando con compromiso social y político. Verlo, en alguna celebración, abrazando a un militar retirado para darle la paz, es una imagen que guardo profundamente.

El viejo Paco -¿Pero qué decís, Paco? solía provocarlo- poseía una enorme bonhomía, esa cualidad tan sutil y desusada. Un caballero gallardo. Un maestro.

Hasta tanto.

6 de junio de 2014

En la vía


Como casi todos los miércoles fui a visitar a mi familia. Bajé donde siempre para caminar y al cruzar el túnel del tren, me encontré con estos zapatos.

En el borde de la escalera, como esperando que alguien los baje o a un dueño que no llegó aún.
Saqué la foto -bendita camarita del celular-. La subí a facebook y Mariana dijo que había ahí un cuento, o varios.

No sé de dónde vinieron ni para dónde van; sé que abren mil historias, aunque sólo ellos tengan su secreto.

5 de junio de 2014

Eso que humana

Me convenzo cada vez más: las heridas son lugares de sanación. Cuando una persona atraviesa una situación adversa que la marca -dolor, muerte, enfermedad- y puede sanar el recuerdo, esa experiencia se vuelve luminosa, genera una posibilidad de empatía, de vida, de compasión enorme.

No se trata de revivir el desgarro -siento que si se revive es que no terminó de sanar-, sino de poder recordarlo, recordarse y desde ahí poder estarse delante de otro que vive algo similar. Silentes, sostenes, solidarios.

No se trata de pasar por todas las innumerables situaciones humanas, imposible. Es otra cosa que no sé.

4 de junio de 2014

Stories we tell II

Somos lo que narramos y lo que callamos. Creo que más lo que callamos, en verdad.
Nadie, ni nosotros mismos podemos terminar de decir nuestro misterio, de narrarnos, de contarnos. Algo se escapa siempre.

Podemos y pueden hablar de lo visible, lo fenoménico. Intuir un par de motivaciones ocultas. Llenarnos de años de terapia y entender un poco más. Algo se sigue escabullendo.

En el fondo somos un misterio, un abismo de... ¿de qué?

3 de junio de 2014

Stories we tell

Así es el nombre de la película/documental dirigida por Sarah Polley. Por un artículo de Página 12 me
entraron las ganas y la intriga de verla. Filmando a sus hermanos, a su padre, a amigos y colegas de su madre, les pide que le cuenten "toda la historia, como si yo no la supiera": la historia de su madre, sus pasiones, su vida.

Las voces, corales, van haciendo un retrato similar y contradictorio, se intuye una historia no dicha, que asomará, se ven imágenes viejas de Diane y la familia, se va armando una/s historia/s a partir de las historias que narran cada uno.

¿Quiénes somos? ¿Somos lo que los demás recuerdan y narran? ¿Quién, quiénes nos dan voz y entidad cuando no la tenemos, porque no estamos, porque hemos muerto, por lo que fuere? ¿Qué imagen, foto, película se arma quien escucha estas historias? ¿Dónde está lo que somos?

Estas preguntas me surgían mirando esta película. Hacia el final, aparecen en boca de varios, de la directora, de su padre. Estas preguntas me acompañaron parte de estos días.


1 de junio de 2014