Todos esos otros que no son yo.
15 de septiembre de 2012
Único pluralismo.
La culpa es del otro: el negro, el blanco. La mujer, el varón. El pobre, el rico. La pobre, la rica. El extranjero, el nativo. El emigrante, el inmigrante. El vegetariano, el carnívoro. El patrón, el obrero. La jefa, la empleada. La monja, la puta. La madre, la virgen. El macho, la hembra. El gay, el hétero. El legítimo, el ilegítimo. El acomodado, el esforzado. El lúcido, el corto. La bondadosa, la turra. El cabecita negra, el aristócrata. El civil, el militar. El cura, el ateo. La profesional, la mucama. La intelectual, la analfabeta. El indio, el gaucho. La dama, la perra. El ignorante, el culto.
14 de septiembre de 2012
Duelo express
El lunes a la tarde, una mujer de alrededor de 30 años, vino triste y angustiada: se había muerto su abuela. De pronto, la mujer que la había cuidado y casi criado, ya no estaba.
Lo más angustioso para mí, era justamente que no se bancaba la angustia: no hacía ni 48 horas que había fallecido la abuela (48 horas reloj) y ya quería estar bien.
-¿Es la primera muerte cercana que tenés?
-No, mi abuelo murió cuando yo tenía 3 años pero no me acuerdo mucho.
Ok, reformulo la pregunta, ya que la respuesta fue correcta.
-Claro, eras muy chica. Y de grande, ¿es la primera?
-Sí...
-Bueno, mirá, está bien que estés triste y angustiada, es normal...
-Pero me quiero morir, no puedo más.
-Te entiendo. Pero tené en cuenta que todavía no hicieron ni dos días. Esto va a durar bastante y se va a ir yendo la pena fuerte, pero el dolor queda.
-Pero no quiero pasar por esto.
-Si no pasás, no salís.
Pobre, no hay remedio para la normalidad.
Nadie nos avisó.
Lo más angustioso para mí, era justamente que no se bancaba la angustia: no hacía ni 48 horas que había fallecido la abuela (48 horas reloj) y ya quería estar bien.
-¿Es la primera muerte cercana que tenés?
-No, mi abuelo murió cuando yo tenía 3 años pero no me acuerdo mucho.
Ok, reformulo la pregunta, ya que la respuesta fue correcta.
-Claro, eras muy chica. Y de grande, ¿es la primera?
-Sí...
-Bueno, mirá, está bien que estés triste y angustiada, es normal...
-Pero me quiero morir, no puedo más.
-Te entiendo. Pero tené en cuenta que todavía no hicieron ni dos días. Esto va a durar bastante y se va a ir yendo la pena fuerte, pero el dolor queda.
-Pero no quiero pasar por esto.
-Si no pasás, no salís.
Pobre, no hay remedio para la normalidad.
Nadie nos avisó.
13 de septiembre de 2012
Not so smartphone
Amo la tecnología, aunque no me obsesiono por tener lo último de lo último. Quizá, al no poder acceder económicamente, me conformo con lo que tengo. Ayer, mi sobrina se reía de mi celular, chiquito, sin más funciones que llamar y mandar mensajes. Nada.
No hubo manera de hacerla entender que no necesitaba más.
-¿Pero no te gusta el de mamá?
-Sí, es muy lindo -es un smartphone, moderno, completísimo.
-¿Y no querés uno así?
-No, no lo necesito. Preferiría, por ejemplo, una tablet.
-¡Eso!, una tablet también.
-No, también no: en lugar de. O un lector de libros electrónicos, no más.
-Sos loco, vos...
Sí, capaz que es eso.
12 de septiembre de 2012
Historia interactiva
Me gustan los museos: los museos de "cosas viejas", de cuadros, de vestidos... No voy tanto como quisiese porque soy medio vago. Pero me gusta encontrar el testimonio de la historia, que a veces es palabra, otras es objeto, imagen, joya, cuadro...
Cuando alguien se apasiona y cuenta, como Roque nos contaba en Tilcara, de sus antepasados, de cómo recrear técnicas ancestrales, de la fuerza de la Madre Tierra, me da gozo.
Escuchar desde varios siglos atrás las voces de algunos que se congregaban el las catacumbas en Roma.
Mirar la placidez, tan contradictoria a nuestros ojos, con que la muerte encontró a los niños de Llullaillaco, en Salta.
Ahí la tradición está viva, la historia es presente, el pasado se acerca para hacerse futuro.
Esta historia remota tiene que ser cuidada "físicamente"; preservada.
Por eso me asusta cuando veo que hay quienes hacer del presente un museo, de lo actual un fósil. Cuando para preservar lo que creemos bueno lo hacemos sagrado e intocable.
Escuchar desde varios siglos atrás las voces de algunos que se congregaban el las catacumbas en Roma. Mirar la placidez, tan contradictoria a nuestros ojos, con que la muerte encontró a los niños de Llullaillaco, en Salta.
Ahí la tradición está viva, la historia es presente, el pasado se acerca para hacerse futuro.
Esta historia remota tiene que ser cuidada "físicamente"; preservada.
Por eso me asusta cuando veo que hay quienes hacer del presente un museo, de lo actual un fósil. Cuando para preservar lo que creemos bueno lo hacemos sagrado e intocable.
11 de septiembre de 2012
Correcciones
Mi psiquiatra -es genial decirlo sin sentir que me espera el chaleco de fuerzas- escribió un libro, junto a otros: psicólogos, sociólogos, médicos de varias especialidades. Él fue el de la idea y estaba a cargo del proyecto.
La cosa es que el año pasado me pidió que leyera y corrigiese un par de capítulos de los suyos: como algo de filosofía sé, y un par de cosas más también, además de tener cierta mirada "gramática", me los envió. Miré, marqué, pregunté, corregí.
Los otros días me mostró el producto final: el libro va a ser presentado mañana. Lo miré, comenté que las fuentes y la diagramación estaban buenas, que el papel era de calidad...
Los otros días me mostró el producto final: el libro va a ser presentado mañana. Lo miré, comenté que las fuentes y la diagramación estaban buenas, que el papel era de calidad...
Me hizo buscar una página específica: en nota al pie, estaba uno de mis aportes; al final del capítulo me agradecía.
Dos cosas: morí de la vergüenza y me dio gusto.
Dos cosas: morí de la vergüenza y me dio gusto.
Me la creo.
10 de septiembre de 2012
Enanos de jardín
Me enorgullezco de mis "amigos" más chicos. Mucho más chicos. Como Pipe, que tiene dos y medio, y me invita a meterme debajo de la mesa con él. O Brenda, que viene corriendo a abrazarme y darme besos cuando nos encontramos. O "la Pitu", que conozco desde la panza de la madre. No me respeta, me saca la lengua, me mira amenazante, me ignora...
Ayer almorzaba en casa de la Pitu: me contaba que ahora usa cartuchera para el jardín, que lee muchas palabras, que el año que viene empieza primero. Peleábamos por el postre y por alguna pavada más, mientras con la madre cocinábamos.
-Pitu, ¿yo soy grande?
-No, mamá es grande, vos no.
Eso.
Ayer almorzaba en casa de la Pitu: me contaba que ahora usa cartuchera para el jardín, que lee muchas palabras, que el año que viene empieza primero. Peleábamos por el postre y por alguna pavada más, mientras con la madre cocinábamos.
-Pitu, ¿yo soy grande?
-No, mamá es grande, vos no.
Eso.
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Others
9 de septiembre de 2012
Duelos anónimos.
Ayer nos enteramos por la TV argentina que murió la hijita de una modelo de acá y un actor chileno. Bellos ambos, famosos. Felices. Blanca tenía seis años y unas bacterias la llevaron a la muerte. Triste, sin dudas.
Inmediatamente las redes y los medios se llenaron de las preguntas, los dolores, los pésames de rigor.
A mí se me llenó la memoria del corazón de otros, anónimos para muchos, que atravesaron lo mismo, lo innombrable: Olga y José, Alicia y Luis, Puppy y Carlos, Nacho y Flor, Silvia y Marcos, Eli y Oscar, Mariano y su esposa, Isabel y Miguel, Belén y José, Daniel y Sally. Eso de los que conozco, y me olvido de otros, sin dudas.
Sumemos los más anónimos que mueren por hambre o violencia, a mansalva en las guerras, lentamente en otros parajes. Los que cuentan menos, pareciera.
Sin dudas, el dolor es el mismo, inconmensurable, inabarcable.
Tantos padres y madres que siguen viviendo dolientes y sonrientes.
Tantos que ni sabemos.
No aparecen, no resplandecen.
Brillan.
Inmediatamente las redes y los medios se llenaron de las preguntas, los dolores, los pésames de rigor.
A mí se me llenó la memoria del corazón de otros, anónimos para muchos, que atravesaron lo mismo, lo innombrable: Olga y José, Alicia y Luis, Puppy y Carlos, Nacho y Flor, Silvia y Marcos, Eli y Oscar, Mariano y su esposa, Isabel y Miguel, Belén y José, Daniel y Sally. Eso de los que conozco, y me olvido de otros, sin dudas.
Sumemos los más anónimos que mueren por hambre o violencia, a mansalva en las guerras, lentamente en otros parajes. Los que cuentan menos, pareciera.
Sin dudas, el dolor es el mismo, inconmensurable, inabarcable.
Tantos padres y madres que siguen viviendo dolientes y sonrientes.
Tantos que ni sabemos.
No aparecen, no resplandecen.
Brillan.
8 de septiembre de 2012
Fais confiance...
Frêre Roger de Taizé, ese profeta, tenía un par de expresiones que suelo repetirme, recordarme.
Si la confianza estuviera al comienzo de todo... era una. Otra, paralela, causa o consecuencia de la anterior, era algo así como la necesidad de curar la herida fundamental del ser humano, la confianza herida.
Me muevo entre ambas, como deseo, como desafío.
Si confiáramos, si no nos hubieran herido en la confianza.
Utopías.
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7 de septiembre de 2012
Dos manzanas+dos peras
Cuando volvía ayer al mediodía de una reunión en el apoyo escolar, pasé por la verdulería para abastecerme. Ya comenté alguna vez que la atienden inmigrantes peruanos (Guagüita; ¿Políticamente correcta?) y la variedad, frescura y buenos precios que tienen.
Mientras las mujeres atendían -varones hay un par de adolescentes, que no estaban-, uno de los nenes, de seis, siete años, hacía la tarea. Sentado sobre un cajón, el cuaderno apoyado en otro, la mochila a un costado y el guardapolvo blanco todavía puesto. Haciendo cuentas.

Una de las señoras -¿la mamá?-, entre lechugas y manzanas, se acercaba, miraba, corregía.
Un par de clientes le hicimos algún comentario: yo de pésame, porque no sé ni dividir; una mujer lo felicitó.
Me dio orgullo: por él, por su familia trabajadora, por los que lo notamos.
Orgullo y humildad a la vez.
Mientras las mujeres atendían -varones hay un par de adolescentes, que no estaban-, uno de los nenes, de seis, siete años, hacía la tarea. Sentado sobre un cajón, el cuaderno apoyado en otro, la mochila a un costado y el guardapolvo blanco todavía puesto. Haciendo cuentas.

Una de las señoras -¿la mamá?-, entre lechugas y manzanas, se acercaba, miraba, corregía.
Un par de clientes le hicimos algún comentario: yo de pésame, porque no sé ni dividir; una mujer lo felicitó.
Me dio orgullo: por él, por su familia trabajadora, por los que lo notamos.
Orgullo y humildad a la vez.
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Céteris rebus,
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6 de septiembre de 2012
Conjugar distinto
Tomar algo que no sea distancia:
una mano
una decisión
un camino
un calmante.
Dar algo más que aliento:
una mano
un abrazo
una oportunidad
una sorpresa.
Tener algo además de ganas:
una mano
un sueño
una utopía
un plan.
Pero no dar, tomar ni tener
frases hechas.
Deshagámoslas.
una mano
una decisión
un camino
un calmante.
Dar algo más que aliento:
una mano
un abrazo
una oportunidad
una sorpresa.
Tener algo además de ganas:
una mano
un sueño
una utopía
un plan.
Pero no dar, tomar ni tener
frases hechas.
Deshagámoslas.
5 de septiembre de 2012
Esquizoide terminal
Los que son más pasionales me reclaman que soy demasiado racional.
Los más racionales, que soy muy pasional.
Y sí, reconozco que a veces, frente a algunos planteos más de tipo afectivo o a razonamientos inconexos, movidos por la urgencia, la vehemencia, el fragor de la batalla, tomo distancia, enfrío, razono.
Otras, cuando me quieren enamorar de un silogismo o de una derivada integral, tomo calor y me enamoro de lo primero bello que encuentro y detesto entrañablemente la lógica perversa.
Un sano desequilibrio.
Los más racionales, que soy muy pasional.
Y sí, reconozco que a veces, frente a algunos planteos más de tipo afectivo o a razonamientos inconexos, movidos por la urgencia, la vehemencia, el fragor de la batalla, tomo distancia, enfrío, razono.
Otras, cuando me quieren enamorar de un silogismo o de una derivada integral, tomo calor y me enamoro de lo primero bello que encuentro y detesto entrañablemente la lógica perversa.
Un sano desequilibrio.
4 de septiembre de 2012
Pésames y diretes
"Para que nada, ni un dolor de cabeza, te impida continuar". Termina así la publicidad de Cafiaspirina Plus. El ¿oficinista? que comienza el comercial dolorido y agotado, termina restablecido. Todos contentos.
Entiendo que tengan que vender un producto y probablemente sea un buen producto. Lo que me pareció triste es que valga más el poder continuar que la salud o el bienestar. Iba a agregar corporal o psíquico, pero es lo mismo: somos lo mismo.
Sí, soy rebuscado, pero el mensaje es tremendo: vamos, vamos, que hay que seguir.
Se reedita la idea frente al amigo con cáncer -Vas a ver que todo sale bien, no pasa nada-, al que acaba de enviudar -Fuerza, vamos.-; al que está cansado -Con un Red Bull podés seguir-.
¿Y si alguna vez nos hiciéramos caso?
Entiendo que tengan que vender un producto y probablemente sea un buen producto. Lo que me pareció triste es que valga más el poder continuar que la salud o el bienestar. Iba a agregar corporal o psíquico, pero es lo mismo: somos lo mismo.
Sí, soy rebuscado, pero el mensaje es tremendo: vamos, vamos, que hay que seguir.
Se reedita la idea frente al amigo con cáncer -Vas a ver que todo sale bien, no pasa nada-, al que acaba de enviudar -Fuerza, vamos.-; al que está cansado -Con un Red Bull podés seguir-.
¿Y si alguna vez nos hiciéramos caso?
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3 de septiembre de 2012
Verdad ecológica
María José, una amiga que es psicóloga, comentaba de un par de chicos, hijos extramatrimoniales de un par de señores más o menos poderosos de la política. No llevaban el apellido de sus padres; nada nuevo, claro.
Uno de los padres pagaba fortunas para que la madre no molestara ni apareciera en la campaña electoral. El otro, mantenía un vínculo fuerte con su hija, chiquita, quien lo creía un tío y así lo llamaba.
Compartíamos esta sensación, esta impresión: ¡cuánto -dinero, energía, desgaste, imaginación- hay que invertir para sostener una mentira! Cuánto más sano, económico, ahorrativa, es la verdad.
Aunque sea un poco incómoda. O no tan linda.
2 de septiembre de 2012
Sinsentido común
Si tiene cuatro patas, pelo, ladra y mueve la cola, lo más probable es que sea un perro.
A veces, una rosa no es más que una rosa.
Si tiene plumas, pico, patas, cacarea, pone huevos, casi seguro que es gallina.
Es cierto que la gente sin vuelo, que no tiene capacidad metafórica, simbólica, representativa, para mí, se pierde una dimensión de la vida, la charla, el arte. No me gusta hablar de profundidad, que me suena un poco despectivo. Prefiero imaginar es como quien no puede distinguir colores o sabores: tienen menos planos, no sé.
Así mismo, inconformista como soy, tampoco me va cuando creemos que todo, todo, todo, tiene un significado oculto, esotérico, doble o triple, reservado. Es casi paranoide.
A veces, una rosa no es más que una rosa.
1 de septiembre de 2012
Puzzle
Es genial la especialización de las diferentes áreas de la ciencia: cada vez más se abren abanicos de ramas que a la vez abren abanicos que a la vez. El jardín de senderos que se bifurcan, imagen magistral, icónica.
Conversábamos de algo así a título de las múltiples especialidades médicas: cada partecita del cuerpo, tiene su doctor correspondiente. Inclusive hay doctores de parte de la parte.
¿Quién, entre tantas piezas, nos unifica?
Y no sólo en la medicina.
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Céteris rebus
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