Gente que se dio una vuelta


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30 de marzo de 2012

Centrípetos

¿Jugaron alguna vez con un chiquito, pequeño, a las escondidas?. No es fácil que entiendan cómo hay qué esconderse, o qué es esconderse, en realidad. Les alcanza con cerrar los ojos para creer que se han escondido: si ellos no ven, creen que los demás no pueden verlos. Con toda lógica creen que el mundo gira en torno a ellos.

Parece ser que el modo en que nos vamos dando cuenta que no somos el centro del universo es gracias a las frustraciones. Cuando no hay respuesta rápida/automática al llanto, a la necesidad, no sé bien por cuál mecanismo, entendemos que los otros son otros distintos a nosotros y, a veces, hostiles...

Si seguimos complaciendo en todo a todos todo el tiempo ¿los hacemos crecer?.
Si no somos capaces, alguna vez, a renunciar por un rato a nuestro bienestar, ¿crecemos?.

29 de marzo de 2012

Faces

Leía y veía la noticia de un nuevo transplante de cara (http://www.lanacion.com.ar/1460304-impactante-trasplante-de-cara-en-eeuu). Impresionantes las fotos, sin dudas. Impresionante que este hombre -que no es la primera persona en recibir este tipo de transplantes- haya pasado de ser un joven normal, un rostro desfigurado y la marginación que implica, a tener otro rostro para mostrar y ver. Después de 15 años. Dios.

Me preguntaba: ¿se habrá reconocido en la cara desfigurada?. Después de todo fue su rostro por 15 años. Pero me intriga más: ¿reconocerá este nuevo rostro como propio?. Digo, si yo me corto el pelo o me afeito totalmente la barba, al principio me desconozco, ¿cómo será mirarse y ver/se en o con una cara ajena?.

Sé que es lo correcto decir que la persona no cambia, que lo importante es lo se adentro, que blablablás...
Pero ¿se dan cuenta?. Te mirás al espejo, y no es tu cara; ves fotos viejas con tu hipotético hijo, y no te reconoce; te soñas ¿con qué rostro?.

Celebro el avance, y, a la vez, ¡cuántos interrogantes!.

28 de marzo de 2012

Untrue

Repetido hasta el hartazgo, oído cientos de veces, miles, tanto que acaba siendo una certeza indiscutible. El rumor, el chisme, el supuesto.

¿Dónde empieza?, ¿dónde termina?. Es medio inasible, se escapa. Tiene costados ciertos y otros falaces.
Tiene la consistencia de la humedad que penetra y corroe.

Esa forma deforme de la verdad es peor que la mentira.

27 de marzo de 2012

ESMA

Ayer estuvimos con Gerardo, Patricia y unas 15 personas más, en una visita guiada a la ESMA. En la Escuela de Mecánica de la Armada funcionó, durante la dictadura militar argentina, un centro de detención clandestino.

Hoy es un espacio para la memoria y reflexión y se puede visitar. De los más de treinta edificios, sólo el más alejado funcionó como campo de detención. Pero eso no achica el horror.

La noche previa casi no dormí y me desperté -es un modo de decir- con una respiración entrecortada, ansiosa. Quería ir, me lo debía. Y lo temía a la vez.

No quiero decir qué o cómo me sentí, porque fueron muchas cosas y demasiado variadas. Sí diré que me pegó fuertemente el silencio que gritaba tantas ausencias; me pegó subir por la escalera por donde los detenidos/desaparecidos subían para ser trasladados en los vuelos de la muerte; me pegó imaginarme a las mujeres pariendo; me pegó lo límite de lo humano y de lo inhumano.

Sentí que estaba peregrinando casi de un modo religioso. Necesitaba tocar, acariciar las paredes, rezar a la ausencia, palpitar la muertevida.

Sí, peregrinar es la palabra.

26 de marzo de 2012

Cumpleaños

El sábado festejó su cumple mi amigo Pipe: dos años, no más. La tarde de otoño estaba muy linda y los papás habían preparado la casa para recibirnos y celebrar. Pipe me hace reír porque grita nuestros nombres y se alegra cuando nos ve: ¡Pincho, Manu, Mari!; cada vez, como si hiciese tres décadas que no nos encontráramos.

Mientras los niños se multiplicaban y dominaban el panorama, los grandes mateábamos, charlábamos, veíamos las panzas de las embarazadas. Yo me di una panzada de Mateo, de veinti-pocos días: había estado molesto pero se le había pasado y por más de una hora, lo tuve a upa, dormido.

Hay algo en esos momentos que me convence, casi sin pensarlo, que las cosas están muy bien.

25 de marzo de 2012

Memorial

¿De qué sirve recordar?. La pregunta me atravesó varias veces ayer.
¿Tiene sentido la memoria, con la carga de sentido que esta palabra tiene en Argentina?.

No puedo despegarlo del significado que el memorial/zikarón/anámnesis judeo-cristiano. Este concepto no es sólo recuerdo psicológico, sino actualización del suceso que se recuerda, generalmente, una gesta liberadora de la divinidad.

Creo, entonces, que la memoria bien hecha no es ancla ni esclaviza; por el contrario: libera, porque genera conciencia, pensamiento, deseo, agradecimiento, compromiso.
Ese sentido tiene, para mí, la memoria. Esta memoria.

24 de marzo de 2012

1976-1980-2012

24 de marzo de 1976: las fuerzas armadas toman el poder en Argentina, en el que ha sido -y esperamos sea- el último golpe de estado. La dictadura militar subsuguiente dejó un tendal de 30.000 desaparecidos, sobrevivientes torturados, exiliados y heridas que hoy, todavía, no cierran.

24 de marzo de 1980: en El Salvador, un comando (para)militar asesina a mons. Óscar Romero, arzobispo de San Salvador, mientras celebraba la eucaristía en la capilla de un hospital. El mínimo país centroamericano se desangra en luchas fraticidas, con grupos paramilitares asesinando a mansalva. Los asesinos lo matan, a Óscar y tantos otros, en nombre de la civilización cristiana y occidental. Al estilo norteamericano, claro.

24 de marzo 2012: muchos queremos recordar y sanar; tener memoria histórica y ver justicia. Que no digan que no ha pasado nada. Que los que desaparecieron nos duelan como una deuda, que seamos sus deudos. Que se reconozca que mons. Romero ha sido mártir cristiano por defender la vida de los pobres; que los que matan nunca más, de ninguna manera, puedan creer que lo hacen en el nombre de dios.

23 de marzo de 2012

Espacio interior

Cuando alguien viene con una pregunta, generalmente necesita una respuesta, la cual, en el mejor de los casos, ignora.

Puede ser, también, que la pregunta venga con un principio de respuesta germinal, al cual hay que cuidar, atender, recibir.

También está el que pregunta para saber qué opina el otro, interesado en tejer un diálogo.

Pero al que pregunta sólo para responder/se, sin llegar siquiera a interesarse en alguna respuesta que no sea la propia, a ese no lo respeto hasta tanto no haga silencio por un par de días.

22 de marzo de 2012

Extremos que se tocan

Dicen que cuando envejecemos, volvemos un poco a la niñez; también dicen que, en un momento, pasamos a ser padres de nuestros padres.

Ayer fui a casa de mis padres e hice la comprobación empírica de ambas máximas:

  • Después de una charla prolongada, hice que mamá llamara a mi hermana para disculparse con ella por un par de comentarios desafortunados.
  • Mi padre se quedó sin nafta -otra vez- y de un modo casi infantil nos mintió para cubrir su descuido u olvido, quién sabe.
Y bueno, ciclos. 
Mejor es reír, creo.

21 de marzo de 2012

Ponele que sí

La ingenuidad es algo tan lindo en los chiquitos como preocupante en los adultos.

En los nenes tiene que ver con descubrir, con no saber, con la sorpresa, con ir conociendo.

En los adultos con el no querer descubrir, con no querer saber, con preferir la estabilidad y seguir desconociendo.

Lo que en unos es tierno y causa sonrisas, en otros es irritante.

El nene se asombra por lo que podés descubrir con él; el adulto (?), te culpa.
O sea.

20 de marzo de 2012

Sí, no, tal vez

Más de una vez me sorprendo de lo arduo que es alcanzar un acuerdo en cuestiones básicas, mínimas.
Incluso con aquellos con quienes compartimos cierta cosmovisión de base, si nos ponemos a hilar fino encontramos divergencias no menores.

 La tentación es negar la diferencia -que no es lo mismo que diversidad-, con tal de mantener el status quo. O, por otro lado, eliminar las diferencias a costa de eliminar a alguna de las partes, más o menos sutilmente. 

Creo en el valor del diálogo, sin dudarlo. Y sin dudarlo, también, que unas cuantas cosas en las que no admito diálogo, porque son casi básicas. Sí, qué tanto. Al menos lo admito.

19 de marzo de 2012

Educando al soberano

Cuando los griegos empiezan a masificar y popularizar el teatro buscaban educar mediante la representación. Las tragedias, las idas y vueltas de dioses, humanos, titanes, semidioses. La mezcla de los mitos y las ficciones pretendían que el público hiciese catarsis -purificación-.

Por identificación u oposición con lo que veían en el escenario, las personas purificaban, exorcizaban, diríamos hoy, sus propios demonios o fantasmas. La fantasía representada servía para eso, dicen.
Hoy, TV mediante, creo que se da inversamente: los demonios que salen de las pantalla nos invaden, y se nos confunden las cosas: cuesta distinguir fantasía y realidad.
Socorro.

18 de marzo de 2012

Vanidades

Tengo una tremenda fantasía hace años: escribir algo más digno que un cuento mediocre. Puede ser un cuento bueno, una novela corta, alguna poesía que valga la pena.

En algún momento supuse que podría: talleres literarios de por medio, cientos de libros leídos, curiosidad intelectual. Fui haciéndome así cierto paladar "literario".

Por eso, cuando leo algo que me encantaría haber escrito, o encuentro palabras combinadas como si fuesen gemas, me digo: que escriban quienes saben.
Yo disfruto.

17 de marzo de 2012

Disfraz II

Nunca fui muy bueno para describir algo o alguien. Curiosamente, sí soy detallista: me doy cuenta, por ejemplo, si te cortaste el pelo, pero soy casi incapaz de decir cómo es una casa, un auto, una persona. Sólo me salen algunas generalidades.

Cuando leo, generalmente me aburren las descripciones: un prado no puede ser otra cosa más que verde y el agua húmeda. Cuando alguien me cuenta algo, si se detiene en detalles, me pierdo. Prefiero un relato -oral o escrito- sucinto y en todo caso, hacer preguntas si algo no me queda claro.

Pocas veces me enamoro de la abundancia.

16 de marzo de 2012

Disfraz

¿Qué hay detrás de las palabras?. Silencio, sólo a veces. Otras, las más, más palabras que esperan salir o se niegan a ser dichas.

La misma palabra es opaca y transparente, muro y puerta.
Ni bueno, ni malo: es cóncava y convexa. Recibe o expulsa.
Sagrada y callejera.
Mía, como el silencio.

Disfraz de la realidad. O será que el disfraz es la realidad.
Quién sabe.