Gente que se dio una vuelta


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15 de abril de 2011

To do list

Grego cuenta que hizo bungee jumping. En Sudáfrica, en una gira. Mientras escucho la adrenalina que sintió, la previa, cómo les hacían la cabeza mientras los preparaban, sé que es algo que jamás haré.

Se suma así a la lista de cosas que me atraen y repelen casi por igual, relacionadas con la altura y el vértigo:

  • bungee
  • paracaidismo
  • montañas rusas -quedaron en el pasado-
  • rappel
  • tirolesa
  • clavados
  • y las que se les ocurra agregar
Nunca amé la aventura y de un tiempo a esta parte, la verdad, que si encima de sufrir tengo que pagar, menos aún. Prefiero la tranquilidad de un buen libro que narre la experiencia.

14 de abril de 2011

Ponele que no...

Ok, lo admito: me hinché. Capaz que en un rato se me pasa, pero prefiero esperar a que suceda eso y a la vez no perder el subidón de inspiración que me produce la bronca.

Me jode y mucho que quien no sabe, opine; me jode más aún que quien no sabe, opine y juzgue; aún más me jode que quien no sabe opine, juzgue y condene. Pero lo que más me jode es que quien no sabe opine, juzgue, condene y haga lo mismo sobre lo que opina, juzga y condena.

Si no quieren pasar irremediablemente a la lista nefanda, saben cómo hacerlo.
Y no soy yo esta vez.

13 de abril de 2011

Plop II

Claro que distingo el "no pasa nada" de un papá a su hijo que se golpeó y llora. O el "todo va a estar bien" de un amigo a otro que acaba de separarse y necesita ánimo. Es un gesto lindo, cercano, humano. Da cercanía y consuelo. Es como el arrorró que nos cantamos o le cantamos a otro, cuando ya grandes necesitamos ese mimo extra que serene.

Por eso distingo: hay momentos en que es mejor callarse a dar falsos consuelos que, al fin y al cabo, si no son mentirosos al menos son dudosos. ¿Por qué nos joroba tanto mantenernos en la incertidumbre o acompañar la de otros?.

Permanecer este tipo de negación o engaño es cómo querer atrapar pompa de jabón sin que se rompan.
Son estas ilusiones las que atentan contra la esperanza.

12 de abril de 2011

Plop

María, una persona a quien admiro y respeto mucho comienza este jueves quimioterapia. Como no entiendo nada y la sola palabra cáncer me da mucho respeto -o miedo, para qué mentir-, me siento medio inútil. Una más de tantas veces.

Sin embargo, hay algo, me parece que no quiero hacer: minimizar su susto. Me parece que es legítimo, vaya si lo es. Cuando acá o en otras situaciones escucho (y me escucho) dando una tranquilidad que minimiza lo que está pasando, no me gusta.

Ese "tranquilo/a, todo estará bien", ¿lo estamos diciendo por el que está en situación de fragilidad o es nuestra manera de negarnos a lo que pasa?. Obviamente espero, deseo, quiero que todo esté bien, en este caso y en muchas otras cosas. Pero ¿y si no?.

En un punto, vivimos de ilusiones.

11 de abril de 2011

Tango

Una pareja mayor bailando tango. Tango normalito, nada de show.

Simple, como cualquier pareja de abuelos: sin piruetas ni volteretas; sólo algún que otro firulete. Algo seduce y asombra. La sutileza de la seducción, el modo en que el varón lleva -sí, es una baile que machista, señoras-; la manera en que la mujer responde.

La mano en la cintura que con un levísimo toque anuncia lo que viene; el roce de las mejillas, la sincronía de los pies. El ritmo llevado en un apenas perceptible movimiento de hombros. Hipnotiza. Desborda sensualidad, complicidad, entendimiento.

Compañeros, que le dicen.

10 de abril de 2011

Anhelo

Ojos que no ven, corazón que no siente.
Ignorance is a bliss, dicen en inglés. No saber es una bendición; es una felicidad ignorar, podríamos traducir.
Acuerdo con el enunciado pero la práctica no me sale.

Hay personas simples, planas, sencillas. Me encantaría ser una de ellas. No puedo, y de a ratos lo sufro. Quisiera, desearía, no ver, no entender, no analizar. Simplemente recibir lo que pasa, veo, encuentro. Nada más.

Pero me toca ser este, esto, acá. No es tan fácil. 

9 de abril de 2011

שְׁמַע יִשְׂרָאֵל...(Escucha, Israel)

Un poco críptico, por ahí. Cuento:
Hay una oración judía que los practicantes rezan cada día: el Shemá Israel. Transcribo parte: 

Escucha, Israel: el Señor nuestro Dios, el Señor uno es: Y Amarás a el Señot tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todo tu poder.
Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón:
Y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes:
Y has de atarlas por señal en tu mano, y estarán por frontales entre tus ojos:

Y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus portadas .

Comentaba vez pasada que me parecía sumamente sabio que la primer palabra fuese Escuchá... Que hubiese una invitación, una orden a recibir una palabra. A escuchar, por tanto, a hacer silencio, a acoger la palabra que es dada...


Me hace desear que al inicio de todo haya silencio para recibir; espacio para acoger, lugar donde morar.


Lo demás se dará por añadidura.

8 de abril de 2011

Génesis

Terminé hace unos días Las pequeñas memorias, recuerdos de la infancia de José Saramago.  Hacía rato que estaba en la pila de libros del costado de la cama. Como ya no tenía otras cosas, lo comencé una noche y casi no paré hasta terminarlo al otro día en el colectivo.

Claro que como todo relato autobiográfico es subjetivísimo. No por eso me deja de admirar la vida de este señor, de orígenes pobres, campesinos, casi analfabetos, que termina siendo Nobel de literatura. Personas así me hacen creer en que es posible el salto casi ontológico entre un comienzo que parece condenado, a una vida que lo revierte; que no sabemos qué, quién, se esconde en este nena, en esta nena con mocos. Es decir, en un punto, personas como don José desmienten la experiencia casi mayoritaria. Y nos recuerdan que está bueno equivocarse a veces.

7 de abril de 2011

Parabólico

Una mujer que conocí, tiempo atrás, bastante pobre y con una sensibilidad exquisita, tiene un relicario. De esos que se abren para contener algo; como una cajita colgada al cuello. Cuando me lo mostró por primera vez, pensé que era demasiado delicado, elaborado, para estar ahí, en una casa tan pobre.

Me contó...

Que era de su abuela -materna, creo- que escapó de la Segunda Guerra. Eran gente de dinero y perdieron todo huyendo de los nazis. El relicario era como un memorial: cuando tenían, les recordaba que podían no tener, cuando estaban más pobres, los ligaba a su origen. Todo podía pasar, cambiar, variar...
En las buenas, los mantenía humildes; en las malas, esperanzados.

Qué bueno tener algo así.

6 de abril de 2011

Oh, por Dios, ¡soy yo!

Me di cuenta después de bastante tiempo: soy -o he sido- Lisa Simpson. No, pará, no enloquecí sino que tuve una epifanía.

Si bien ahora me he homerizado, viendo un capítulo -ninguno en especial- de la familia amarilla, Lisa dijo algo que fue como salido de mi boca. Y me hizo ruido...
  • Lisa es hiper-consciente, pobre, de todo: de su familia, a la que ama y de la que se avergüenza casi por igual, de lo que es justo, de su propio límite, de su ñoñez.
  • Está sub-estimulada: sus padres no saben bien qué hacer con esa adulta de 8 años. No es que tengan mala voluntad, sino que no saben qué hacer.
  • Suele tender a evadirse en su interior o en el arte para sobrellevar la vida.
  • De a ratos se permite ser pequeña, pero aún así es crítica.
  • No entiende cómo los demás no ven lo que ella.
  • Tiene conciencia social y ecológica.
  • La escuela la apasiona pero no la desafía.
  • Y siguen las firmas...
Le recomendaría que se relaje, que se ensucie un poco más, que se anime y reviente en un capricho; que le diga a Marge que es una mediocre por conformarse con su vida; que deje de sobreadaptarse, que le pegue a Bart hasta desmayarlo.

Llegará mejor que yo a los 40.

5 de abril de 2011

¡Sálvanos, Thor!

Me crucé con Micaela, una vieji de cerca de 80 que vive en un loop eterno. Cada tanto, se le borra la RAM de, ponele, los últimos diez días, y vuelta a empezar. Eso sí, la memoria más antigua, la de su infancia y juventud, casi intacta. Eso la tortura.

Sufre por esto. Mi costado más cínico se agota con sólo verla,  pero el más piadoso -¿3% de mi ser, con suerte?-, siente una mezcla de pena y compasión. Como confía en mí, charloteamos un rato y se serena. La angustia la abandona momentáneamente, hasta que... todo comienza de nuevo.

Como ya no sé me ocurre qué hacer para que se "desangustie" y para que a mí no se me agote la paciencia, se me ocurrió anotarle un par de frases de la biblia y algo más, como para que lo pegue en la heladera y lo vea, al menos, al sacar la leche, ponele.

Pensándolo bien, fue más por mí que por ella, pero capaz sirve. Thor, exaudi nos!. Si no, pasáme el martillo y no preguntes.

4 de abril de 2011

Perros kármicos

Una propaganda de Pepsi volvió a hacer visibles a los "perritos de bondi" (va foto, porque soy incapaz de describir con palabras):

Irremediablemente los veo y me acuerdo, en primer lugar, de un compañero de estudios que todo el tiempo, mientras el docente hablaba, asentía. Les aseguro que casi-casi se podía oír de fondo lo que pasaba por su cabeza: una mezcla de samba brasilero con sonido de engranajes oxidados. Mientras tanto, la mirada levemente perdida y el movimiento leve y continuo de la cabeza afirmando, daba la impresión de alguien que entendía y coincidía, aunque en verdad no tenía ni idea de qué se trataba... Me tocó escuchar alguno de sus exámenes y les aseguro que ni idea tenía.

Como por variados motivos me toca a menudo estar hablando frente a otros, cada vez que veo que alguien asiente a lo que digo me pasa que:

  • tengo ganas de preguntarle si realmente entiende
  • quiero pedirle que repita lo que dije
  • siento que me fui al cuerno y no hay modo de volver
  • desearía estar en otro lugar, aprendiendo origami, ponele
¿Será el karma?

3 de abril de 2011

Pará un cachito II

Sigo...

Temía -temo, aún- ser malinterpretado o malentendido al postear lo de ayer. Debo decir que me daba un poco de susto. Me alegré al ver en FB comentarios breves de personas muy diferentes, lo que me hace pensar que no es sólo de zurdos o derechosos, creyentes o agnósticos, sino de varios y variados.

Piedra angular en el tema es cómo construir/constituir la autoridad. Autoridad, dije, no poder, que es parecido pero muy diferente. Me parece que esa construcción va de la mano de saber el límite propio: soy autoridad en X tema, en X cosa, en X situación, no en todas y cada una de las cosas que transito o vivo. En Y, otro lo es, en Z, lo somos entre todos, en J, ni idea, charlémoslo.

Falta mucho camino, pero está bueno para transitarlo.

2 de abril de 2011

Pará un cachito

Como los argentinos tuvimos pocos años atrás una dictadura atroz, en muchos lugares y de muchas maneras vamos ensayando consensos, participación, diálogos. Nos hace crecer mucho, sin dudas. Sin embargo, tiene su contracara: estamos muy sensibles a todo lo que suene autoritario. O desconfiamos de un modo adolescente de todo lo que parezca autoridad.

Lógicamente, esta desconfianza, que juzgo inmadura, lleva a que finalmente creamos que como somos todos iguales en derechos lo somos en capacidades o roles... y no, che, mirá vos qué cosa tremenda, no es así. Soy tan humano como, supongamos, la sra. presidenta, pero su rol y el mío son tremendamente distintos. Un niño puede opinar, sin dudas, sobre qué le gusta o no comer, pero no está bueno que lo decida él. Un jefe puede escuchar y comprender a su empleado, pero no por eso deja de ser jefe.

Me parece que nos cuesta asumirnos como adultos, responsables, interdependientes. No es simple.

1 de abril de 2011

Auscultar profundo

Ayer lo decía por los niños, a título del comentario de Rocío. Lo pienso no sólo por los pequeños, sino por todos nosotros, en general. ¿Cuántos tuvi/eron/mos o tenemos la suerte de cruzarnos con maestro -no un docente o un profesor- de esos que marcan la vida para bien?.

Alguien: una mamá, un tío, una maestra, un vecino, un amigo que descubre en nosotros una veta y nos anima a descubrirla y explotarla. ¡Es tan fácil caer en la maquinita que modela a todos por igual!, ¡tan difícil enseñar a auscultar lo que late en las personas!. Eso que es mezcla de sueño, vocación, deseo, necesidad.

Eso sin lo cual seríamos irremediablemente menos felices.