Deseo como todos, claro, feliz año. Pero más aún felices días, felices amaneceres, felices anocheceres, mediodías, tardes... un poco menos pretensioso. Un año es mucho junto. Pero pequeñas felicidades son más cotidianas, más a mano, más compañeras.
Y brindo, claro. Porque es necesario seguir celebrando la vida, compleja, feliz, dura. Vida.




