Capaz que sea yo el excesivamente conservador, pero aún me cuesta no mirar con cierta mezcla de pena y/o lástima a personas como la chica que comentaba en el post de ayer. Cuando hay tanta cosa gritando junta, ¿qué silencio esconde?. Ojo, lo pienso tanto de ella como de los ridículos y pomposos trajes de algunos eclesiásticos.
Y es lógico -y honesto, además- admitir que algunas cáscaras nos cuestan más que otras. La del monseñor y la del gótico/vamp/trash. Sin poner categorías morales, sin decir está bien o mal.
Decir que me da lo mismo cualquier estética, envase, lo que fuere, sería como decir que no distingo entre un elefante y un canario, ponele.
La cuestión es si el envase y el contenido coinciden: si los perifolios del monseñor se repiten en su manera de ser, paso. Si la gótica es oscurísima en los adentros, también.
15 de enero de 2013
14 de enero de 2013
Cáscara
En el colectivo una chica. Cerca de 20. Varios piercings. Pelo irregular. Lóbulo izquierdo abierto por un aro insertado de unos 3 cm de diámetro. Medias red rotas. Short de jean. Remera negra, hombro caído. Zapatillas que fueron blancas.
Mucha cosa junta. ¿Qué está diciéndonos alguien que muestra, proyecta, esa imagen? La estética, la opción que hacemos al vestirnos, peinarnos, presentarnos frente al mundo, no es neutra. Quien dice que no le influye la imagen ajena, o es ciego o miente. ¿Qué digo yo? ¿Qué lee el que me mira?
El problema, en todo caso, es no trascender la capa externa. La mía, la de ella. Todas.
13 de enero de 2013
Enero
Aprovecho que enero está más tranquilo, en un ritmo más sosegado. Leo mucho -un poquísimo de cuestiones de estudio, un muchísimo de otras cosas-; miro películas que tenía esperando, otras inesperadas. Intento visitar a algunas personas que durante el año no pude; duermo un poco más.
Me encuentro con cosas tan maravillosas en las pelis, en los libros, en las personas...
Maravillosas por lo bellas, complejas, dolorosas, asombrosas.
Maravillosas.
Me encuentro con cosas tan maravillosas en las pelis, en los libros, en las personas...
Maravillosas por lo bellas, complejas, dolorosas, asombrosas.
Maravillosas.
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No label
12 de enero de 2013
Qom
La etnia qom, de habitantes prehispánicos del norte argentino, viene sufriendo violentas muertes. Generalmente, quedan impunes; muchas veces, los causantes de las muertes -asesinos, bah-, son ajenos, externos a las comunidades: gendarmes, blancos/euro-descendientes, algún sicario de los terratenientes. Terratenientes dueños de una tierra que no tenía dueño, que era de todos.
A la violencia de la muerte se suma la violencia de la pobreza enorme del norteste en general y de los aborígenes en particular. Conozco a gente que trabaja con ellos, yendo a compartir la vida, la mesa, la fe.
Un comentario de mi compadre, irónico, me hizo notar que cuando escuchamos pedidos de seguridad, cuando suenan las cacerolas, cuando reclamamos, no salimos del metro cuadrado de nuestra realidad urbana, clase media...
Triste.
A la violencia de la muerte se suma la violencia de la pobreza enorme del norteste en general y de los aborígenes en particular. Conozco a gente que trabaja con ellos, yendo a compartir la vida, la mesa, la fe.
Un comentario de mi compadre, irónico, me hizo notar que cuando escuchamos pedidos de seguridad, cuando suenan las cacerolas, cuando reclamamos, no salimos del metro cuadrado de nuestra realidad urbana, clase media...
Triste.
11 de enero de 2013
Trampas II
Decía, entonces...
Mientras la paz/armonía sea la búsqueda que priorice las demás, la que catalice todo otro deseo, habrá algunas cosas que haya que resignar, dejar de lado, olvidar, negar.
Si entendemos la paz como parece que la entendemos, como un nirvana sin tensión, sin deseo, sin contradicción, no me extraña que necesitemos tanta química para alcanzar algo parecido. Ni me extraña lo frágil que resulta, lo sencillo que se quiebra. Pienso, por ejemplo, en la paz que se da en medio de una batalla, un mero alto en el fuego.
Si, en cambio, la paz es una empresa siempre a conquistar, parcial, en construcción dialógica, capaz tarda más. Pero es más cierta.
Me parece, digo...
Me parece, digo...
10 de enero de 2013
Trampas
En un discurso políticamente correcto siempre oiremos que paz, unidad, armonía, son estados deseables para alcanzar o mantener.
Lo que estos discursos no dicen es cómo, para alcanzarlos o mantenerlos, es cuántas voces se silencian, se desoyen o se callan.
Porque hay voces que molestan a la paz, la unidad, la armonía...
9 de enero de 2013
Al costado del camino
En Belgrano y Centenario, San Isidro, a metros no más de la avenida, hace años que hay una mujer que pide. Le falta una pierna y se sienta contra la pared de algún negocio, apenas levantada del suelo.
Paso seguido por ahí, frente a ella. Su pedido de ayuda (¿cuál, de qué tipo?) me cala el oído; y la visión se me atraviesa en la retina. Me escudo en mil excusas para no darle dinero, como si eso fuese lo que pide, me prometo que la próxima vez paro y le llevo aunque sea un paquete de galletitas, o que la saludo o algo.
Me pierdo en buenas intenciones, burgués, acomodado en mi apuro.
Me queda un gustito amargo.
Paso seguido por ahí, frente a ella. Su pedido de ayuda (¿cuál, de qué tipo?) me cala el oído; y la visión se me atraviesa en la retina. Me escudo en mil excusas para no darle dinero, como si eso fuese lo que pide, me prometo que la próxima vez paro y le llevo aunque sea un paquete de galletitas, o que la saludo o algo.
Me pierdo en buenas intenciones, burgués, acomodado en mi apuro.
Me queda un gustito amargo.
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Céteris rebus
8 de enero de 2013
No me pinches el globo II
Alguien decía que mi planteo era pesimista. No me parece. Optimista, seguramente, no es. Pero ¿pesimista? Diría que no.
Claro: pasa que si lo que te mantiene son las ilusiones, y por más que mil veces te hayas sentido desilusionado, quedando al borde de la desesperación y el llanto, es más simple decir que este planteo es pesimista antes que quebrar unas últimas ilusiones.
No sé, digo.
Espejitos de colores.
Una intuición: la inmediatez moderna (?) atenta contra la esperanza.
Claro: pasa que si lo que te mantiene son las ilusiones, y por más que mil veces te hayas sentido desilusionado, quedando al borde de la desesperación y el llanto, es más simple decir que este planteo es pesimista antes que quebrar unas últimas ilusiones.
No sé, digo.
Espejitos de colores.
Una intuición: la inmediatez moderna (?) atenta contra la esperanza.
7 de enero de 2013
No me pinches el globo
Una ilusión, cuando se rompe, duele. Ya alguna vez comenté el error que es confundir las ilusiones con su prima mayor que es la esperanza. Y decía que necesitamos más esperanzas que ilusiones, esos espejismos.Sin embargo, las ilusiones siguen apareciendo, estando, decepcionándonos. Volvemos a elegirlas olvidando lo arteras que suelen ser. Ilusionamos a los pequeños con Papá Noel o los Reyes, y cuando no reciben lo que pidieron, les minamos la ilusión -con las mejores intenciones-.
Nos ilusionamos con la dieta y al cabo de dos semanas y menos de 100 gr bajados, la dejamos, hasta que aparezca una mejor.
Nos ilusiona creer que estas vacaciones descansaremos, serán diferentes, y nosotros seguimos haciendo lo mismo, y no descansamos, y son iguales.
La ilusión, esa traidora.
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Borders
6 de enero de 2013
Sed de
Los que buscan la pureza a ultranza (desde la pureza del agua a la pureza ideológica) corren el riesgo de no encontrarla, y en el camino morir de sed y quedarse sin ideas. Pablete dixit.
Dicho esto agrego: no convalido al chanta que no se preocupa por buscarla ni digo que no se intente mejorar, siempre que recordemos que estamos entrecruzados de múltiples miradas propias y ajenas.
5 de enero de 2013
La Yapa
La Boutique del Libro -una librería de San Isidro, sucursal o anticipo, no sé, del paraíso- cada tanto arma algún desafío más o menos desopilante vía Facebook. El último, un epitafio rimado para despedir el 2012. En el 2010 había ganado un par de veces (Sumando contradicciones). Volví a ganar, esta vez un bono por $200 para libros, claro.
Fui ayer. Previa acreditación de identidad, se vino el vértigo de elegir. Es decir: ¡elegir un regalo! Fui directo a buscar, primero, algún libro de Auster o McEwan, autores que lentamente me animo a leer en su idioma original. Me tenté y casi me traigo una Atwood, pero estaba The invention of solitude, de Auster. Ese autor y ese título. Mío. Luego me debatí entre Forn y Kawabata. Ganó en segundo con su Historias en la palma de la mano. Y como no llegaba a los $200, me dieron un crédito por lo poco que quedaba. Honestidad no menor.
¡Para las vacaciones!, me dijo alguien, alegrándose.
No creo que lleguen a la semana próxima. Me conozco.
Fui ayer. Previa acreditación de identidad, se vino el vértigo de elegir. Es decir: ¡elegir un regalo! Fui directo a buscar, primero, algún libro de Auster o McEwan, autores que lentamente me animo a leer en su idioma original. Me tenté y casi me traigo una Atwood, pero estaba The invention of solitude, de Auster. Ese autor y ese título. Mío. Luego me debatí entre Forn y Kawabata. Ganó en segundo con su Historias en la palma de la mano. Y como no llegaba a los $200, me dieron un crédito por lo poco que quedaba. Honestidad no menor.¡Para las vacaciones!, me dijo alguien, alegrándose.
No creo que lleguen a la semana próxima. Me conozco.
4 de enero de 2013
Modo off
Algún chip interno que me avisa la cercanía de las vacaciones, más las temperaturas agradables y menos tórridas, más el silencio al no haber clases en el colegio vecino, más el efecto post fiestas, hicieron que estos últimos días durmiese si no más, al menos más profundo.
No sólo eso, sino que cuando me despierto, tardo unos momentos en saber dónde estoy (como si despertase en tantos lugares diferentes), qué día es, qué tengo que hacer. El desconcierto me acompaña mientras preparo un café y me doy una ducha -rutina casi automática-. Mientras me enjabono, el espíritu lentamente me vuelve al cuerpo y comienzo a coincidir en tiempo y espacio.
Si no llegase a volver, me asustaría un poco. Pero no me preocuparía demasiado.
No sólo eso, sino que cuando me despierto, tardo unos momentos en saber dónde estoy (como si despertase en tantos lugares diferentes), qué día es, qué tengo que hacer. El desconcierto me acompaña mientras preparo un café y me doy una ducha -rutina casi automática-. Mientras me enjabono, el espíritu lentamente me vuelve al cuerpo y comienzo a coincidir en tiempo y espacio.
Si no llegase a volver, me asustaría un poco. Pero no me preocuparía demasiado.
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3 de enero de 2013
Vértigo
Hay gente que disfruta cuando siente que la adrenalina le invade el cuerpo. Personas a las que la velocidad, el riesgo físico. Yo sé que me encantaría tirarme en paracaídas tanto como sé que moriría antes de tocar el suelo.
Por ejemplo: sólo viendo a alguien hacer bungee jumping aunque sea en TV me produce vértigo. Aunque sé que si hubiese terminado en tragedia es probable que no lo estuvieran mostrando, lo mismo: no me divierto.
Quizá sea la constatación de la fragilidad de la vida o simple cobardía. Pero algo como sentido de supervivencia me hace sentir que eso no es para mí, que me hace mal.
Desearía que ese sentido, esa intuición se ampliara a tantos otras cosas...
Por ejemplo: sólo viendo a alguien hacer bungee jumping aunque sea en TV me produce vértigo. Aunque sé que si hubiese terminado en tragedia es probable que no lo estuvieran mostrando, lo mismo: no me divierto.
Quizá sea la constatación de la fragilidad de la vida o simple cobardía. Pero algo como sentido de supervivencia me hace sentir que eso no es para mí, que me hace mal.
Desearía que ese sentido, esa intuición se ampliara a tantos otras cosas...
2 de enero de 2013
Estilos
Mientras algunos buscan ser felices acumulando otros se animan a compartir, arriesgándose a tener menos para mañana, pero con el goce enorme del hoy recíproco, mutual, pleno.
Voy entendiendo esa dinámica. Voy intentando vivirla. Intentamos con otros.
No por sentirnos mejores personas, sino por sabernos y reconocernos hermanos, hermanados.
Ese abstracto universal de la fraternidad, experimentado concreta, cercanamente.
Plan de vida.
Voy entendiendo esa dinámica. Voy intentando vivirla. Intentamos con otros.
No por sentirnos mejores personas, sino por sabernos y reconocernos hermanos, hermanados.
Ese abstracto universal de la fraternidad, experimentado concreta, cercanamente.
Plan de vida.
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1 de enero de 2013
...as time goes by...
Celebré en febrero el Año Nuevo Chino.
En junio, el Inti Raymi andino y el We Tripantu mapuche.
En septiembre, el Rosh Ashaná Judío.
En diciembre, Noche Vieja.
Y ahora estreno el 2013.
Sea convención de almanaque o sabiduría de estrellas, soles y estaciones, ritualizamos, deseamos, renovamos.
No quiero renovar el deseo, esta vez. Quiero seguir deseando lo mismo, buscando lo mismo, trabajando por lo mismo. No por comodidad, sino porque el deseo es demasiado grande como para concretarlo en varios años nuevos, sean judíos, aborígenes, occidentales o chinos.
En junio, el Inti Raymi andino y el We Tripantu mapuche.
En septiembre, el Rosh Ashaná Judío.
En diciembre, Noche Vieja.
Y ahora estreno el 2013.
Sea convención de almanaque o sabiduría de estrellas, soles y estaciones, ritualizamos, deseamos, renovamos.
No quiero renovar el deseo, esta vez. Quiero seguir deseando lo mismo, buscando lo mismo, trabajando por lo mismo. No por comodidad, sino porque el deseo es demasiado grande como para concretarlo en varios años nuevos, sean judíos, aborígenes, occidentales o chinos.
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