Gente que se dio una vuelta


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15 de septiembre de 2010

Antojos

                          Buenos Aires está empapelada: 
quien no haya probado los Kesbun, que de ellos se trata, no sabe lo que se pierde: una galletita de queso sublime, medio arenosa, sabrosa, única...

Pilar dice que las encontró en el súper chino, cerca de su casa; los de acá cerca, no la tienen. Y LAS QUIERO YA.

Como por donde vivo no se conseguían, aproveché mi excursión a Capital del lunes para buscarlas. Varios quioscos dan cuenta de mis ganas por recobrar ese sabor. Nada. Un supermercado Día...nada; un Carrefour, nada... Caminé bajo la lluvia y con frío, todo por unas Kesbun. Nada.

NECESITO Kesbun, quiero ese sabor, quiero llenarme la boca de esas galletitas sabrosísimas. Quiero viajar a mis cinco, seis años, cuando las descubrí en el almacén de Nelly y Carlitos, a una cuadra de lo de los viejos. Quiero volver (sólo por esto) a la colonia de vacaciones donde mamá me mandaba pese a mi oposición "porque te va a hacer bien" -aún hoy espero ese supuesto bien-. Quiero recuperar, aunque sea en un par de mordiscos, algo de esa inocencia y sentir que todo está muy bien.
Aunque dure lo que un paquetito.

14 de septiembre de 2010

Lie to me II

"No te preocupes, toda va a estar bien".
Abarcativa y abarcadora, la frase. Sirve para muchas cosas. En algunas es cierta. En otras, la mayoría, no siempre lo es. Es cierto que hay preocupados patológicos y despreocupados más patológicos aún. Pero igual, hay multiplicidad de situaciones a la que respondemos o nos responden sin más "no te preocupes". Y no todas son lo mismo.
  • Uy, perdí el bondi y llego tarde.
  • Le detectaron un tumor a mamá.
  • Tengo ganas de divorciarme.
  • No encuentro los documentos.
  • Che, estudié, pero ahora me siento bloqueado.
  • Me llamaron para que declare en X causa, me da susto.
  • Me parece que Fulano se está drogando mal.
  • ¿Se avivará de la fiesta sorpresa?.
Sép... unas más extremas que otras, y seguro dijimos o nos dijeron: "no te preocupes, todo va a estar bien". Cosas que son imposible, la primera; azarosa, la segunda. En algunos momentos aplican, en otros, ni a palos.
¿Tanto nos cuesta bancarnos la preocupación del otro/a o la propia?. ¿Será que es otro de esos momentos en que la mentira es correcta políticamente?.

Yo prefiero, si es inevitable, preocuparme y esperar que salga si no bien, al menos lo mejor posible.

13 de septiembre de 2010

Miradas II

Algunas personas son miopes; otras hipermétropes. Algunas ven bien; otros necesitamos ajustar el foco. Personalmente, cuando estoy cansado, a la noche, sobre todo, es cuando más me cuesta "enfocar": las letras que durante el día eran claras y distintas, a la noche danzan. No siempre puedo seguirles el ritmo.

Lo de la visión también me mueve otras cosas, a otras cosas. Están quienes ven con amplitud, una mirada, digamos de 180º, con mucho campo visual: ven el conjunto y hasta perciben detalles. Otros van viendo al estilo caballo con anteojeras, lo que tiene delante, no más. Ojo, no confundir con poder ver o hacer varias cosas al mismo tiempo, sino con ver más el conjunto, la totalidad, o lo puntual. O ambas cosas, como algunos privilegiados.

Suelo tener esta mirada abarcativa; automáticamente preveo muchas de los pros y contras de un acto, si hay detalles sueltos los noto, si está todo lisito, me doy cuenta, si falta o sobra algo, no dejo de verlo. Y es un garrón, porque muchos no pueden-saben-quieren ver más allá de lo puntual.

Que está bien, seguro, pero que en algún lugar reduce, individualiza, privatiza. Estas personas ayudan a lo concretísimo, es un don que tienen. Por eso, en nombre de los que vemos más en conjunto, pido: confíen en nuestra mirada (sobre todo cuando ya está probado que sale); ayúdennos saliendo de vez en cuando de su m2 e intentando ver un poco más allá. Tenemos como para enriquecernos. Y es bueno.

12 de septiembre de 2010

Fronteras

Francia expulsa a los gitanos; USA endurece las leyes de inmigración. Si vas a España desde algún rincón sudaca, es probable que no pases de Barajas... Los bolivianos de la verdulería o  los chinos del super.
"Libertad, igualdad, fraternidad", Elli's Island, conquista-exilio-emigración; "para nosotros, para nuestra posteridad, para todos los hombres de buena voluntad que quieran habitar el suelo argentino"...
 Me resuenan en la cabeza, me hacen ruido, interferencia, como radio mal sintonizada.
Leo, escucho, miro.

En algún lugar me da risa el discurso políticamente correcto, de derechos humanos, de inclusión, color-blind, y varias cosas más. Me da risa cuando veo que los defensores de las libertades y las igualdades, aquellos que se costituyeron en paladines de los derechos civiles, que se rasgan los tímpanos si en lugar de afroamericano decís negro, si por ahí llamás peruano a quien vino de Perú (¿?), que blablás, te sacan a patadas si no sos de los de ellos.

Mientan mejor, o digan que no les resultó. O que se cansaron. O que no los bancan más porque les desequilibran la economía y la seguridad social. Que quede claro a qué dios ($) sirven uds., señores.
Pero no sean esquizoides. Ni nos tomen por idiotas.

11 de septiembre de 2010

Matar al mensajero

En algunas culturas antiguas los reyes o los gobernantes solían matar a quien traía malas noticias. Por ejemplo, al mensajero que, escapando de la masacre, comunicaba que el ejército real había sido aniquilado. Pobre tipo... -pienso: yo ni a palos hubiese vuelto-.

Decía: mataban al mensajero. Capaz que con ese gesto terrible se quería exorcizar la mala nueva en sí. Como si la vida del portador fuese una inentendible ofrenda a una inexplicable deidad.

Qué horror, pensamos nosotros, más civilizados. Ok, no mataremos al mensajero, pero nos enojamos con el doctor que detecta el tumor, nos peleamos con el docente que pone una mala nota, con el dentista que nos encuentra caries, con la balanza porque nos muestra que engordamos...

Más civilizados no es más inteligentes.

10 de septiembre de 2010

EstéticasII

No puedo terminar de decir lo que quiero, lo que pienso, porque aún está gestándose. Algo iba en el post de ayer. Algo, un poco, un germen. Veamos si puedo dar un paso más.

Maquillaje o cirugía, eran las palabras, las imágenes. Ok, palabras, imágenes, parábolas que remiten a otras realidades, a realidades que son maquilladas u operadas para que nos sean "estéticas", es decir, agradables al ojo-cabeza-oído-cuore. Y agradable no siempre es real.

En la cultura del placer que vivimos -hedonismo que no nos viene nada mal, claro, pero que no es un dios absoluto-, se apuesta por lo agradable-placentero. Y no siempre lo agradable, lo placentero, es lo cierto, lo bueno. No es agradable oír que tenés X enfermedad, pero ¿cómo podés combatirla, si no la conocés?; no está bueno ver que tu hijo/a va desbarrancando, pero, si no lo ves, ¿hay posibilidad que lo ayudes?.

Por acá va un poco de lo que estoy intuyendo. Buscar sólo lo lindo (ojo, lindo y no bello) ciega; se prefiere, se endiosa. Sin embargo, no siempre hace bien.

9 de septiembre de 2010

Estéticas

¿Vieron cuando una idea cae de golpe?. Como cuando un relámpago ilumina por ¿tres segundos?. Bueno, eso.
Haciendo no sé qué, se me presentó esta imagen, esta parábola:

Un defecto de la cara, ponele, se puede disimular con maquillaje o corregir con cirugía estética. Nadie te obliga a una cosa u otra. Pero está en vos elegir qué querés hacer. Pero ninguna de las dos soluciones es real.

Ahí es dónde caemos: creemos que son soluciones de fondo, que son reales. Pero no: ambas son artificiales, una más superficial que la otra, es cierto, pero artificiales.

En mucho, muchos (nos) maquillamos o nos arreglamos, pero de ahí a mejorar o cambiar hay cientos de kilómetros.

Igual, no termina ni termino de decirme.

8 de septiembre de 2010

Horizontes

El horizonte en fuga, los bordes difusos, característicos de la posmodernidad. Lo que me fascina y atrae en algunas cosas, en otras me causa repulsa. Que sea tiempo de ensayos y reinvenciones está bueno. Que cualquiera crea que sabe o puede hacer cualquier cosa no está bueno. O no tanto.

Todos sabemos, tenemos capacidades. Pero no todos tenemos todas las capacidades. Algunos unas, otros otras. Entre todos muchas. Por eso hay ciertas personas brillan con autoridad, porque son autores de sí, de otros. Y por eso tanto payaso patético que da pena y vergüenza, que se cree mil, y no sabe contar de corrido ni hasta diez. A veces ganan.

7 de septiembre de 2010

Algo del Rosh Hashaná 5771


Si miraron de cerca la foto de ayer, aparecía bien expresado una idea que alguna vez hemos esbozado por acá...

"Así es la identidad, un retorno permanente a quienes somos, que nunca es el mismo"

No es el mismo el retorno, tampoco es el mismo, la misma quiénes somos. Si fuésemos absolutamente iguales a ayer, no habría crecimiento o evolución, si fuéramos totalmente diferentes, no habría identidad.

Y somos y no somos al mismo tiempo: en los seres humanos no funciona todo el tiempo el principio de no contradicción filosófico. Te quiero y te tengo bronca; te alejaría y te abrazaría; soy gracia y pecado, soy blando y duro, ternura y firmeza; pagano y creyente.

6 de septiembre de 2010

Evadido

Tanta realidad junta me estaba haciendo mal. Opté por un domingo -parte de él, al menos- de una sana inconsciencia. Al mediodía partimos con las tres M y Chechu para Palermo, al año nuevo Judío, Rosh Hashaná. Como ya nos había pasado en Pésaj, lo pasamos muy lindo: sol, música en vivo, comida, cultura, clima festivo. Como si todos fuésemos buenos e inocentes. Fiesta, que le dicen.

Me impresiona mucho el pueblo judío, su búsqueda constante de identidad y comunión, de "ser estando en diáspora", la memoria, la tradición que genera pertenencia. Hay algo que me atrae.
Años atrás, en un Séder de Pésaj, el rabino nos contaba que el principio de la libertad es poder preguntar/se. Creo que es eso lo que hace que tantos pensadores sean judíos: si la pregunta es base en tu formación, cómo no crecer preguntando. Y las respuestas, son y no son; y nosotros mismos somos y no somos; y vamos y venimos y venimos y vamos. No acabados, no hechos, sino estando, no más. No menos.

PD: hagan click, amplíen y lean lo de la foto. Vale la pena.

5 de septiembre de 2010

Ay, carajito... II

Agradezco las solidaridades, internéticas y de carne y hueso. No es sencillo, reformulo, no me es sencillo procesar algunas cosas. No es que no las conozca, que no sepa que pasan, que ignore y viva en un termo (qué ganas...).
Pero hay momentos en los cuales siento que mucho se mueve, se cuestiona, se mira de nuevo.

Ya no se trata de buenudos o no, que es un poco más inocente o risible, incluso. No es la tentación de mandar a freír churros a quien es o elige ser corto. Es otra cosa. Es el desafío de permanecer en las opciones, en las confianzas:

aunque haya muerte, elegir la vida
aunque otros sean violentos, elegir la paz
aunque nos roben, elegir la confianza
aunque no se nos entienda, elegir creer

Renovando, en eso andamos.

4 de septiembre de 2010

Ay, carajito...

Termina una semana más. Con un par de cosas que tiran un poco para abajo; que son esas que no son nuestras, mías, pero que no dejan de ser propias. Con esa cosa como de impotencia ante el mal que se filtra y está cerca.

Un chico (un nene de 16 años) está acusado de matar a otro de la misma edad. Lo terrible, quien está acusado es exalumno de nuestro apoyo escolar.

Otra: en casa, abajo, de los salones de uso común, robaron unas computadoras -viejitas pero que andaban, una con mesa, incluso- que nos habían donado para los chicos. Robaron con llave, es decir... alguien conocido. Más de 40 personas tienen esa llave.

Obvio que no hay proporción entre ambos hechos; pero ambos son igualmente violentos, cuestionadores, desestabilizantes: ¿quién es tan mierda como para robar en su propia casa?; ¿cómo puede ser que tan chicos ya la vida no valga?; ¿qué estamos haciendo?.

Ah, y por favor, son preguntas al aire, retóricas. No me den respuestas armadas ni hagan juicios que no pido... Comparto, no más.

3 de septiembre de 2010

No buenudos II

Temía Hernán que cayéramos en la tentación del anillo o nos pasáramos al lado oscuro (eeeemmm,, El señor de los Anillos y Star Wars). Claro, es posible. El borde entre es delgado, filoso. Lo entiendo, lo percibo.

Pero la tesis es que la bondad de algunos genera la irresponsabilidad de otros. Como algunos hacen las cosas bien, otros, quienes también deberían hacerlas, se tiran a chantas. Ejemplos inocentes:

  • la que va a la playa y no lleva protector solar, total, sabe que la otra va a llevar.
  • el que no llena con agua la botella antes de volver a guardarla en la heladera, total. él ya tomó y como siempre aparece llena, capaz que el agua se autoreproduce cuando cerrás la puerta.
  • el que cuando hay que hacer algo entre varios -un trabajo práctico, por ejemplo-, no hace su parte, total con lo que hacen los demás alcanza.
  • la que manda al nene a la salida con los compañeritos de sala con una bolsa de 20 gramos de Cheetos, total los demás llevan mucho.
  • el que no estudia lo suficiente, total el profe es bueno y regala nota.

Si alguno de los quienes están en la segunda parte de las sentencias anteriores dice "no", ¿qué pasa?. Automáticamente pasan a ser "malos", antipáticos, no solidarios blablabla... Yo en cambio, creería, que dejan de ser cómplices de la comodidad o vagancia de los otros.

2 de septiembre de 2010

Rosita

Están haciendo unos días grises, lluviosos, fríos. Casi como si el invierno se negara a irse sin prepotearnos un poco. Como para estar acorde al día, pasé por el sanatorio a compartir un rato con P, que está hace varios días cuidando a su mamá. La mamá está viejita, achacada, mimosa, rondando los 80.

En un momento, cuando salimos para que la enfermera le cambie un drenaje, P. nos cuenta que hace un par de horas le dijeron que la mami tiene un cáncer muy avanzado que sorprendió incluso a los doctores. Dos, tres minutos de resumen apretado hasta que sale la enfermera y volvemos a entrar.

Un rato más de compañía, mate, charla, algún chiste para que Rosita se olvide un segundo de lo molesto que es el drenaje, ahora que se va la anestesia. Tengo que irme: P. me acompaña al ascensor, la excusa perfecta para charlar dos minutos más, lagrimear un poco, hacernos y sabernos mutuamente presentes.

Llego a casa y necesito escribirlo para que el gris frío de este día no apague el fuego sagrado que nos une.

1 de septiembre de 2010

No buenudos.

¿Qué pasa cuando los buenos se cansan?. ¿Qué pasaría si, en una confabulación tácita las personas que hacen las cosas con responsabilidad, que son honestas, que se preocupan por cumplir con sus deberes, con lo que les toca hacer, dejasen de hacerlo?.

La mayoría de nosotros, probablemente, seamos de esas personas. Cuidado, porque sin saberlo o quererlo, nos hacemos cómplices de la comodidad de otros, los ponemos en un lugar de "total lo hace fulano/a". La mayoría de nosotros, probablemente, nos veamos tentados, de cuando en cuando, a patear todo, ser chantas, dejar de cumplir con las responsabilidades. Y no es nuestra culpa.

Si pasara en el colegio, ponele, que un nene no hiciese sistemáticamente la tarea y la copiase de otro, no dudaríamos en decir que está mal. Si en una comida a la canasta, todos confían en que los demás lleven algo y ellos no llevan nada, probablemente pasarían hambre. Si todos pasamos los semáforos en rojo, es casi seguro que a alguien vamos a atropellar.

¿Tan difícil es hacer lo que toca?.