Gente que se dio una vuelta


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30 de septiembre de 2010

Seguimos

No fue sencillo pero pasó el día de ayer. La mañana estaba muy gris. Adentro y afuera.
Comenzó con recuerdos compartidos con otros, medio al borde del quiebre, todo el tiempo. En un momento pensé: ¿por qué me contengo, qué gano?. Así que me dí el gusto de llorar sin demasiadas vueltas.

Por suerte, al mediodía, comí en casa de mis padres y estaba mi sobrina de 7, a quien le pedí un abrazo extra, como para poner un poco de calorcito. Pero en cuando mis padres prendieron la tele, tuve que encerrarme en la que había sido mi habitación: todos los canales mostraban el dolor por la muerte inesperada de Romina Yan, una actriz, joven, madre, 36 años. No tenía resto para bancarlo.

Necesitaba ritualizar, hacer algo. No había podido ir al cementerio (no por morbo, sino por poner un gesto, un rito, un algo). Me fui para Sanfer, al templo que había sido lugar de tantos encuentros. Me encuentro con Luis, el papá de Ale... Un par de mates y otro de abrazos. No más. No menos.

Voy a casa de unos amigos. Llama Caro, quien era novia de Ale. Cae, al rato, con su marido y su hijo. Por si había dudas que la vida sigue, que seguimos, que estamos... Dolió un poco, pero estuvo bueno.

Una vez más: gracias por las tribus.

29 de septiembre de 2010

2000-2010

El 29 de septiembre de 2000 mi vida, la de varios conocidos y queridos se partió en un antes y después.

En medio de una persecución policial mataron a quemarropa, injusta e impunemente a Ale “Batata” Levickas, que iba en su motito con Manuel a comer una hamburguesa al mediodía. Quedó en medio de los ladrones y la policía. La cana lo chocó: la cana le disparó estando caído; la cana lo mató. Los ladrones no: los ladrones escaparon.

Ale tenía 21 años. En julio, en un accidente aéreo había muerto Pablo, su hermano, mientras iba a la isla Martín García donde era docente. Ale era hijo, músico, cristiano, amigo, novio, tío, cuñado.

Ale nos fue cercenado brutalmente. Como tantos otros. El duelo compartido con quienes lo queríamos, lo queremos, la fe que tenemos en la Vida, no alcanzan para que una parte mía siga llorando un poco: con sus padres, con Miguel, su hermano, con otros amigos y amigas... No sólo hoy. 

De todos modos: me animo a decir, que ese quiebre que se dio hace 10 años me hizo, nos hizo, otros y los mismos. Mejores, pero no óptimos; peregrinos obstinados, porque, sabélo, Ale, nos quedó mucho por compartir.

Tenemos toda una eternidad.

28 de septiembre de 2010

Variaciones

-No seas malo, me dijo.
No sé (en realidad lo sé muy bien) qué resorte me tocó adentro, pero sacó parte de lo peor que me habita.


-Primero: que no entiendas o no veas lo que digo, no es cuestión de bondad o maldad mía, sino de incapacidad de entendernos. Segundo: si hay algo que sé que no soy, es malo; que mi bondad sea menos inocente que la tuya, es otro tema.

Mucho tiempo, años, intenté negar lo que veía, la rapidez de ciertas percepciones, las velocidades con las que me andaba la cabeza... Sentía -o hacían sentir- que eso no estaba bien. En algún lugar, ser veloz, lúcido, era ser malo.

Me cuesta, me está costando conciliar ambas cosas. Veo que para muchos también es difícil. Hagamos entre todos una bondad inteligente, una inteligencia buena. No separemos lo que Dios ha unido.

27 de septiembre de 2010

Elegir bien

Preparando un encuentro apareció el tema de la libertad. En un momento escucho: ser libre es poder elegir el bien o el mal.
Me empezaron a resonar alarmas ante algo que parece obvio, pero no lo es.

Ser libre, en todo caso, es poder elegir. Hasta ahí, de acuerdo. Pero elegir entre bienes, entre cosas buenas, no entre el bien o el mal. De hecho, creo que quien elige mal, no está usando rectamente su libertad: elegir mal (que no es lo mismo que equivocarnos) en algún punto nos hace menos humanos.

Si elijo matar, soy menos humano.
Si elijo la violencia, soy menos humano.
Si elijo robar, soy menos humano.
Si elijo la mentira, soy menos humano.
Si elijo el engaño, soy menos humano.

Me deshumanizo y deshumanizo al otro, a la otra. No niego que justamente, por ser humanos tengamos que optar y decidir todo el tiempo el bien. Pero ser ser humano no me da derechos para elegir conscientemente el mal, lo malo. Eso no es ser libres; eso nos bestializa.

26 de septiembre de 2010

Hasta pronto y bienvenido.

En ciertos momentos tomo conciencia del regalo enorme que es pertenecer a una comunidad, una tribu. En rigor de verdad, pertenezco a varias, algunas de las cuales se superponen, otras no.

Hoy fue uno de  esos momentos de dar gracias. Anoche murió Rosita, finalmente. Hoy fuimos a acompañar a su hija y a su familia, parte de nuestra tribu. En un momento, mientras rezábamos juntos un poco, en torno a Rosita, se escuchaba a Benjamín, de casi ocho meses, que "hablaba". Otros, los más grandes, andábamos con nudos en la garganta, apretaditos de emociones raras...

Hicimos un poco de memoria de la vida, nos imaginamos esa mesa grande, compartida, donde unos acá y otros allá nos hacemos mutuamente presentes. La encomendamos a Rosita para que la recibieran Gaby, Julio, y tantos otros, como para que no se sintiese sola y desconcertada en sus primeros pasos en la VIDA.

Después lo agarré un ratito a upa a Benja. Necesitaba cerrar el hasta pronto a una con una bienvenida a otro.
Insisto: está bueno ser tribu.

25 de septiembre de 2010

Profundidades III

Decía lo de la película o la foto. Sigo un poco, no sé si más o menos, pero intento seguir.

La chatura unidimensional de ciertas miradas me da cierta desazón, cierta desesperanza. Cómo decía en varios posts, no es simple transitar detectando algunos agujeros negros que muchos ni siquiera perciben. Más aún: que como no los perciben, no escuchen a quienes los ven. O que escuchen tarde, que es peor.

Hay algo que también tiene que ver con la inmediatez, también: la foto es el momento preciso, el vistazo. La peli implica otro compromiso temporal, volitivo, intelectual. No es inmediatamente obvia o evidente.

Me preocupa cierto culto a la estupidización o al menos, cierto desprecio por la opción contraria... Trato de entenderlo y no puedo. Ojo, no se trata de ser o no simple o sencillo, virtudes que están muy buenas. Es otra cosa que no puedo terminar de definir, de ponerle nombre. No se trata de la formación académica tampoco.
Es, en parte, la opción por no pensar, no responsabilizarse, no hacerse cargo... Y ojo con quién reclame que pienses, te hagas cargo, te responsabilices...

Necesito palabras para terminar de formularlo.

24 de septiembre de 2010

Profundidades II

Vuelvo a... vuelvo a... la foto y la película, como maneras de ver o percibir la realidad, o lo que creemos es la realidad. Aclaro, por si a alguien le interesa, que me gusta la fotografía, así que no es nada en contra de ella, especialmente.

Una foto como la que nos acompaña hoy muestra el paraíso; una película nos haría ver, también el tsunami de después.

Ay, pero qué linda la foto...

Sí, lindísima, pero después vino el tsunami, ¿entendés?

Sí, pero es taaan linda.

Vamos a lo más obvio: la foto es estática mientras que la película es dinámica. Una captura un momento, un instante, y a veces ni quien la sacó recuerda el antes y el después. La otra, la peli, capta una sucesión de momentos, movimientos, dinámicas. Es más narrativa.

Ok, entonces hagamos algo: vos quedate sacando otras fotos y mirando el paisaje que te gusta tanto.
Yo vuelvo en un rato.
Si te lleva la ola, no me responsabilizo.

23 de septiembre de 2010

El oscuro pasajero

Ya alguna vez hablé (escribí) acerca de Dexter . Me gusta mucho la serie y estoy, ya lo dije, esperando la 5ª temporada con mucha, mucha impaciencia. Para darse una idea de qué va la serie y este post, pasen antes por el link: http://robertotelopidoporfavor.blogspot.com/2010/03/guilty-pleasure.html..


A veces me pasa que charlando con alguien me miran medio mal cuando alabo a este tipo de personajes, esos que nos ponen en contacto con monstruos muy verdaderos, monstruos que conviven en nuestro interior.
    -¿Cómo podés decir eso? 
 -¡Qué horror!... 
    -Ni pensarlo. Jamás haría algo así.


¿Tan difícil es admitir que "somos muchos a la vez"?: Dexter, madre Teresa, Hitler, Gandhi, Videla, y tantos otros que nos habitan. Si no los escuchamos -a los monstruos lindos y a los feos-, si no los miramos, si no nos hacemos sus amigos, capaz que toman el control ellos.


Creo que muchas personas les tienen tanto miedo que ni los miran. Hasta que les toman la casa. Tarde, ya.

22 de septiembre de 2010

Profundidades

Opción u obligación, he aquí parte del nudo gordiano que me desvela y pretendo se me devele.

Tengo delante de la retina la imagen de una persona que, si sacás una foto, es un dechado de virtudes, pero si la filmás, te das cuenta que es rayana con la obsesión, por un lado, y la perversión, por otro.

Es decir: la foto te la muestra acompañando a un ciego, llevando del brazo a un enfermo, rezando... Es lo estático. Si la filmaras, verías que el ciego está siendo forzado, que por llevar al enfermo -que, por otra parte tiene quien lo acompañe, como el ciego- jode al resto, que reza para abstraerse de lo que la rodea. Insisto: las fotos la mostrarían haciendo lo que se debe. Lo que no significa que:
  • lo elija
  • lo haga bien
  • lo que hace, haga bien a otro

Y como la mayoría se contenta con ver fotos, unidimensionales, lisas, sin profundidad, parece que estamos frente a una persona bondadosa, virtuosa. Te aseguro que no.

21 de septiembre de 2010

Hipertrofias II

Sigue y sigo. Con toda la conciencia de que lo próximo puede sonar soberbio. Y me hago cargo.

Constato que las personas inteligentes intelectualmente (aclaro, antes que me vengan con lo de las inteligencias múltiples), sufren, sufrimos. No todos tienen nuestra velocidad, nuestra mirada, nuestra capacidad. Lo que para mí es obvio, para muchos ni siquiera es una sospecha.

Eso me produce varias cosas: me impacienta, me enoja (conmigo mismo también, seguro), me da ganas de mostrar y enseñar cuando se puede, me desafía a caminar a otro paso...

Lo que no soporto es que, como me ha pasado varias veces, es que alguien menos rápido o lúcido confunda rapidez o lucidez, inteligencia, bah, con maldad. O que como no entiende-puede-quiere entender o ver, simplemente descalifique o dude.

A ver, querido: si tengo una mirada más clara que la tuya y te digo que tal persona, cosa o situación no me parece buena, no es de malo, no es moral el comentario, el juicio, lo que haga o diga; hay cosas de las que sé, las que estudié y estudio, otras que las pasé, otras porque el sentido común es apabullante. Por eso te pido, que antes de decir "qué malo" o "no", por un instante pienses que puedo tener razón y que, más que malo yo, seas corto vos, en este caso.

Ah, y no es mi culpa.

20 de septiembre de 2010

Hipertrofias

"Sé bueno", nos dijeron y repitieron hasta el hartazgo y con tonos varios mientras crecíamos. Ser bueno era: obedecer, callarse, no preguntar. Sospecho que en esa invitación-orden-pedido iba muy ocultamente el deseo de los demás de poder dominar o, al menos, no ser dominados por el destinatario de esas palabras.
¿Por qué no nos pidieron con la misma intensidad, al menos, que fuéramos inteligentes?. En algún punto, hemos crecido con una bondad hiperdesarrollada y peleada con la inteligencia.

Reconozco que hay un rollo personalísimo atrás, pero por lo que vengo compartiendo con otros/as, no estoy tan solo en esta. Muchos sienten que si piensan, elaboran, juzgan, dejan de ser buenos... algo huele mal.

Ejemplo mínimo: en primer grado me aburría como una ostra. Nadie sabía o notaba que ya leía de corrido desde antes. Obviamente, mi aburrimiento se traducía en charloteo, paseos por el aula, distracciones... 
"Es muy charlatán, tiene que mejorar la conducta y la atención", decían. Un poco me llamaban la atención en casa, otro poco me retaban en el cole (penitencia en el rincón incluida). Se calificaba moralmente algo que no era moral. Sólo hubiese sido necesario que alguien atendiera, en ese momento, un poco más de cerca mi situación.

Claro, la inteligencia me jugaba (no sé si el pasado está del todo correcto) en contra.

-to be continued-.

19 de septiembre de 2010

Compañías

La mañana del sábado promete. Cielo azul primavera, solcito que comienza a calentar, silencio antes que se largue la vida con todos sus sonidos. Apenas algunos pájaros, el teclado y algún auto a lo lejos. Uno de esos momentos en los que sospechamos que no hay motivos como para que las cosas no anden bien.

Con mi tazón de café con leche inauguro el día. Hay desorden en la casa, pero ahora no me preocupa. Quiero otra cosa, quiero poder capturar un poco de este momento. No, no capturar: atesorar, mejor. Guardarlo como espacio interno.

Se me va la cabeza y pienso: mamá y papá ya deben haber llegado a Córdoba; Mónica debe estar con los detalles de su camino de Santiago; volvieron a internar a Rosita y tengo que llamarla a Puppy; Mariana debe estar preparando su cena para diez en Manchester; en un par de horas tenemos ensayo; cómo andará Javi.
Inevitablemente, en muchas de mis soledades irrumpen los míos. Y a veces está muy bueno.

18 de septiembre de 2010

Chacarereando.

 "Yo nunca elegi camino por que no me fijo metas, siempre que quiera que avanzo tan sólo andar me interesa y allá en el viejo horizonte presiento que alguien me espera".
(Camino al amor; Peteco Carabajal)

Me suena esta chacarera; algo que escribí provocó un lindo comentario de Mariana. De ahí a tener de música de fondo cerebral esta canción, hubo un paso. Encima, con lo de las metas, Dios, santo... Una de las canciones de mi personaje en la obra de este año se llama, justamente, Meta. Por suerte, vamos de lo serio a lo risueño y viceversa.

  • Te regalo...: "Lo único que existe es el camino. No se llega a ninguna parte. Nada termina, Perramus" (palabras del personaje "Borges" en la historieta "Perramus: Diente por diente" de Breaccia y Sasturain, 2006), escribía Mariana.
    ¡Gracias!. Creo que existe el camino, no como único, pero tampoco hay metas, sino "posadas"... como creyente espero La Posada, mientras camino, retrocedo, avanzo, descanso... Le contestaba yo.
Me queda lo de la posada: es meta parcial, es descanso, parada, remanso. No es definitiva, sino tránsito -de hecho, a los huéspedes se los llama pasajeros, también-. Reconocernos pasajeros, peregrinos, huéspedes, transitando, nos hace más humildes. Humildes, no pusilánimes. Menos dogmáticos, más dialogales.

Discípulos.

17 de septiembre de 2010

Step by step

Vine de terapia con sueño, y faltaba aún mucho de la tarde. Aparecían ahí lo que mencionaba ayer de los lugares comunes, falsas seguridades, o lo que sea. Tienen que ver, claro, con lo que sin saber, posteaba antes de  ayer, lo de "no te hagas problema".

Trataba de explicar-le-me al doc eso, que me jode. Que no me parece bueno ni honesto. Me colgué con la posibilidad de convivir con las incertidumbres antes que con las respuestas armadas, pequeñas, de frases hechas.

Me parece que es más honesto, más humano, más peregrino. Si puedo asumir-me siendo, estando, haciendo-me, me banco el proceso, lo que está pero no, lo que no está pero sí. 
Al fin, hay unas pocas claridades. Están buenas y van alcanzando como para el camino diario.

16 de septiembre de 2010

Calláte, por favor

Estaba acompañando a un amigo. Su mamá había muerto y luego del velorio y antes del entierro, pasamos por su parroquia, porque iba a haber misa.
Había bastante gente conocida, que con su cariño y presencia, ayudaba.
Comenzó la celebración. Quien la presidía podía estar celebrando ahí, en Norcorea, Guatemala, o Rusia. Luego de las lecturas bíblicas, comenzó una "catequesis", porque ni homilía era eso, acerca del dolor, la cruz y la muerte que merecía que alguno le dijera que no era así lo que decía, que no era cierto, que mejor se callase.

Reconozco que me tocó en un lugar que me es sensible y no soporto: el de los lugares comunes (y falsos, agregaría en este caso). En ese lugar donde es mejor callar; o compartir otras cosas, como el desconcierto, el no saber, el no tener respuestas.

Lo peor: es que de tanto lugar común generamos una falsa verdad que da poder, que da seguridad (falsa, claro). Que no sólo no hace bien, sino que perpetúa imágenes y esquemas que no son ciertos, que oprimen, que no dan vida.
Nada evangélicos, ponele.