Desafiando a la lluvia del sábado salimos rumbo a San Pedro, a 170 km de Bs As. Éramos los dos matrimonios con sus hijos y yo. Íbamos para regalarnos un tiempo de estar juntos, descansar, comer, dormir... Si bien el sábado la lluvia quiso arruinar el programa, el domingo nos regaló un sol tremendo.
Fiaquita a la mañana, asadito en el balconcito mirando al río, merienda en el pueblo... Mucha cuestión de gastronomía, pero más aún de encuentros, charlas, juego.
Sí, de vez en cuando está más que bueno que parezca que todo es relajado. Hace bien. Más junto a algunos.
Mañana me pidió Jime que la acompañe: va a entrar en una congregación religiosa. El primer tiempo es de mirar, descubrir, buscar. Viviendo con otras entiende, percibe, que va a estar siendo feliz, haciendo lo que Dios le pide, sirviendo a los hermanos.
Está muy bueno poder participar y ser testigo de ambos mundos, de ambas realidades. Me doy cuenta que mucho de mi vida pasa por "el medio", y es muy lindo poder hacerlo.
31 de mayo de 2010
30 de mayo de 2010
Enemigos
La culpa es de Hollywood.
Créanlo. Él -un él indefinido, sin cara- es el padre de nuestros enemigos.
Crecimos viendo series (La flia Ingalls, Brigada A, la que quieran) o películas (desde Blancanieves a la Alicia de Burton) que nos mintieron. Y que compramos. No que hayan mentido por los mundos de ficción que tan bien nos hacen, no. Peor. Nos vendieron que ningún conflicto, desgracia, tragedia o lo que fuese, dura más de 23 o 46 minutos, si es serie, o entre 90 y 105, si es cine. Y ¡ay!, esos capítulos que terminaban con el to be continued... La falsa incertidumbre se nos prolongaba una semana. Tremendo.
Todo se resolvía en los últimos cinco minutos, así que incluso el sufrimiento por el desenlace tampoco era tal: tenía que terminar bien para los buenos.
En algún lugar del cerebro, por ponerle un espacio, este esquema se nos imprimió y es como un patrón con el que miramos la vida: las cosas NO pueden salir mal, todo tiene que resolverse pronto, para que seamos felices y comamos perdices happily ever after... Y te digo: no, querido, por eso son cuentos.
Si te empecinás en frotar la lámpara, sólo le sacás más brillo, no un genio; si te envenenás con una manzana, no hay príncipe que te salve; si huís de la policía de tres estados en contramano por la autopista, chocás seguro; si estás a los tiros, por más puntería que tengas, con tres balas no derrotás a la federal... Y así.
Etiquetas:
Others
28 de mayo de 2010
No, de veras.
"No te pido que pienses como yo: te pido que pienses".
En realidad no creo que la frase anterior sea de mi autoría, pero no recuerdo haberla leído o escuchado. Hace un par de días decidí tenerla -momentáneamente- como frase de cabecera para enfrentar varios costados:
- El disenso: todo bien, podemos charlar; siempre y cuando tengas ideas, todo es charlable.
- El consenso: si nos ponemos de acuerdo, no es porque vos hagas lo que yo digo o viceversa, sino porque nos encontramos en algún punto, no necesariamente intermedio.
- La autoridad: si te pido o digo algo, es porque seguramente lo pensé antes; confiá que miro más allá de mis narices, es parte de mi rol y función.
- La educación: más que me repitas los vocales de la Primera Junta, contame qué proceso los llevó a declararse como gobierno.
- La opinión: para hablar, está bueno saber y además procesar la información.
- La convivencia: si podemos afirmar que nuestras acciones y opciones son discernidas o pensadas, estaremos más lejos de movernos por caprichos arbitrarios.
- La libertad: poniendo palabras propias, podemos ir creciendo en autonomía, ser menos masa.
Etiquetas:
Pluribus
Afinar el lápiz
Tarde de tareas con Facundo, quien asombrosamente pidió una mano para estudiar. Está entrando en esa etapa pre-púber, tan... tan.
Tema: la República Argentina, territorio, provincias, autoridades... Hacemos varias lecturas, comparamos datos, vamos anotando. Compruebo: no sabe resumir. Subraya, si es el caso, de punta a punta del renglón. No hay diferencia entre la idea principal y los "adornos" (le llego a decir adjetivos y lo pierdo). No sabe/puede responder a una pregunta, porque no sabe escucharla, creo que le gana la ansiedad por sacársela de encima. Intento un cuadro sinóptico, algo más visual. Ahí algo avanzamos.
El pobre niño y sus intentos me sirven de base o de prueba para algo: la falta de discernimiento que nos agobia; la incapacidad de distinguir fondo y figura, de poder ordenar un par de ideas fuertes, bases. De sintetizar no por falta de palabras, sino por falta de entrar en la esencia del asunto.
Sé que para algunos es necesario mirar primero el todo, entenderlo o al menos tenerlo visto. A lo que me refiero es a creer que el todo es necesariamente lo que es más evidente, lo que tenemos delante de los ojos o lo que nos llama más la atención. El absolutizar una parte y negar el resto. O peor, no poder conectar dos partes del mismo todo.
Ya no hablo de la tarea de un niño de 10 u 11, hablo de una sociedad, de un país. De la capacidad o no de poder tener una mirada más macro, menos parcializada, que parcial será siempre. De discutir seriamente prioridades, ideas principales, secundarias, adjetivos... Poder resumir, no en afán de achicar, sino focalizar. Sentar bases, fundamentos, no caprichos.
Tema: la República Argentina, territorio, provincias, autoridades... Hacemos varias lecturas, comparamos datos, vamos anotando. Compruebo: no sabe resumir. Subraya, si es el caso, de punta a punta del renglón. No hay diferencia entre la idea principal y los "adornos" (le llego a decir adjetivos y lo pierdo). No sabe/puede responder a una pregunta, porque no sabe escucharla, creo que le gana la ansiedad por sacársela de encima. Intento un cuadro sinóptico, algo más visual. Ahí algo avanzamos.
El pobre niño y sus intentos me sirven de base o de prueba para algo: la falta de discernimiento que nos agobia; la incapacidad de distinguir fondo y figura, de poder ordenar un par de ideas fuertes, bases. De sintetizar no por falta de palabras, sino por falta de entrar en la esencia del asunto.
Sé que para algunos es necesario mirar primero el todo, entenderlo o al menos tenerlo visto. A lo que me refiero es a creer que el todo es necesariamente lo que es más evidente, lo que tenemos delante de los ojos o lo que nos llama más la atención. El absolutizar una parte y negar el resto. O peor, no poder conectar dos partes del mismo todo.
Ya no hablo de la tarea de un niño de 10 u 11, hablo de una sociedad, de un país. De la capacidad o no de poder tener una mirada más macro, menos parcializada, que parcial será siempre. De discutir seriamente prioridades, ideas principales, secundarias, adjetivos... Poder resumir, no en afán de achicar, sino focalizar. Sentar bases, fundamentos, no caprichos.
27 de mayo de 2010
Patrioterismo
Va bajando la resaca del bicentenario. Ya muchos aterrizamos en la cotidiana y grisácea cotidianidad. Pero no por mucho tiempo, que en menos de 15 días larga el mundial de fútbol. Que no me interesa, como ya lo he dicho; o mejor, me interesa pero no me importa.
Ahora vuelvo sobre algo: el patrioterismo, esa cosa tan argenta, tan soberbia, patotera... Esa que nos hace creer gloriosamente los mejores o trágicamente los peores, pero que como fuere, aleja de la realidad.
Hemos vivido días patrióticos y emocionantes. Atesoremos eso que nos ha descubierto un poco de nuestro lado más noble, el del pueblo, digo. No volvamos a esa "Argentinidad al palo" que tan magníficamente describieron los de la Bersuit. Sí mantengamos ese calorcito que nos dieron estos días. Con orgullo, seguro, pero con mucho realismo.
Tenemos con qué, tenemos bondades e inteligencias. Vamos por más ciudadanía, más responsabilidad, más independencia, más libertad.
Ahora vuelvo sobre algo: el patrioterismo, esa cosa tan argenta, tan soberbia, patotera... Esa que nos hace creer gloriosamente los mejores o trágicamente los peores, pero que como fuere, aleja de la realidad.
Hemos vivido días patrióticos y emocionantes. Atesoremos eso que nos ha descubierto un poco de nuestro lado más noble, el del pueblo, digo. No volvamos a esa "Argentinidad al palo" que tan magníficamente describieron los de la Bersuit. Sí mantengamos ese calorcito que nos dieron estos días. Con orgullo, seguro, pero con mucho realismo.
Tenemos con qué, tenemos bondades e inteligencias. Vamos por más ciudadanía, más responsabilidad, más independencia, más libertad.
Etiquetas:
Céteris rebus
26 de mayo de 2010
De a ratos, ilusiona
Parte de los festejos bicentenarios han sido, para mí, el descanso, la tele para chusmear lo que pasa "en Capital", los encuentros demorados , el orden de la casa.
Las imágenes de la televisión, con las palabras de algunos, desmienten el país de "los otros". Hay fiesta, alegría, poquísimo partidismo, no hay violencia, no hay desorden. Mi costado más ácido -el mayor, en verdad-, no puede dejar de pensar "pan y circo", mientras que mi parte más naïve se alegra y casi casi se emociona.
¿Cuál de estos países somos?. ¿El de los eternos desencuentros o el del baile y el canto en la 9 de julio?. ¿El que entra a la reapertura del Colón o el que elige el popular Obelisco?.
De a ratos pienso: capaz que somos "los que estamos en el medio", una inmensa mayoría, la cual, por más que "el Colón sea de todos" jamás lo pisará y que tampoco cree que nuestro ser nacional esté hecho sólo de charangos y ponchos que para muchos son tan ajenos como el goulash.
Pero miren de nuevo: los que estamos en el medio somos los más: ¿y si en lugar de mirar al Obelisco o al Colón nos miramos entre nosotros?.
Las imágenes de la televisión, con las palabras de algunos, desmienten el país de "los otros". Hay fiesta, alegría, poquísimo partidismo, no hay violencia, no hay desorden. Mi costado más ácido -el mayor, en verdad-, no puede dejar de pensar "pan y circo", mientras que mi parte más naïve se alegra y casi casi se emociona.
¿Cuál de estos países somos?. ¿El de los eternos desencuentros o el del baile y el canto en la 9 de julio?. ¿El que entra a la reapertura del Colón o el que elige el popular Obelisco?.
De a ratos pienso: capaz que somos "los que estamos en el medio", una inmensa mayoría, la cual, por más que "el Colón sea de todos" jamás lo pisará y que tampoco cree que nuestro ser nacional esté hecho sólo de charangos y ponchos que para muchos son tan ajenos como el goulash.
Pero miren de nuevo: los que estamos en el medio somos los más: ¿y si en lugar de mirar al Obelisco o al Colón nos miramos entre nosotros?.
Etiquetas:
No label
25 de mayo de 2010
¡Feliz bicentenario!. Y que lleguemos mejor a los 300
Vísperas del bicentenario. Día largo y lindo. Desde temprano se instalaron en casa los hermanos, hermanas y sobrinos con los que nos fuimos eligiendo para vivir. Nueve adultos, tres niños de 0, 1 y 2 años y "un poquito más".
Más allá del guiso de lentejas, el dulce de batata, el arroz con leche, la torta de cumple de Ro y demases, el feriado fue planeado como encuentro desde un mes atrás. Estamos más grandes y con más responsabilidades, y con más ganas de vernos con tiempo... Buenísimo, un caos: los niños pintando (en) el piso, el mate tranquilo, un vino rico, el tiempo descansado.
¿Ven?, esta es mi patria soñada y amada. Bah, es mi tribu querida, pero sueño con una patria así: festiva, pensante, madura, alegre, soñadora, que conozca lo que es "poner un poco todos" para que las cosas salgan, que se alegre con los logros de cada uno y potencie nuestras capacidades, que vaya criando hijos felices, muy de sus padres, muy de los demás...
Que tenga algo de esto, que no es otra cosa que un hogar. Nosotros estamos pudiendo. ¿No quieren prenderse?
Más allá del guiso de lentejas, el dulce de batata, el arroz con leche, la torta de cumple de Ro y demases, el feriado fue planeado como encuentro desde un mes atrás. Estamos más grandes y con más responsabilidades, y con más ganas de vernos con tiempo... Buenísimo, un caos: los niños pintando (en) el piso, el mate tranquilo, un vino rico, el tiempo descansado.
¿Ven?, esta es mi patria soñada y amada. Bah, es mi tribu querida, pero sueño con una patria así: festiva, pensante, madura, alegre, soñadora, que conozca lo que es "poner un poco todos" para que las cosas salgan, que se alegre con los logros de cada uno y potencie nuestras capacidades, que vaya criando hijos felices, muy de sus padres, muy de los demás...
Que tenga algo de esto, que no es otra cosa que un hogar. Nosotros estamos pudiendo. ¿No quieren prenderse?
24 de mayo de 2010
Construir el futuro
Releyendo El país que nos habla, de Bordelois, me re-encuentro con esta idea y otras, que retroiluminan algunas ideas peregrinas...
No ha de ser casual que en este tiempo bicentenariento haya retomado un libro con tal título. No ha de ser casual que en medio de los festejos -necesarios, precisos y preciosos-, este habla no sea diálogo. No ha de ser casual, digo.
El lenguaje, otra vez, aparece en mi horizonte, con la variedad que tiene, la fuerza que carga, la memoria que nombra y el futuro que sueña. El futuro. Cómo hacer para nombrarlo, decirlo, soñarlo, construirlo, si no hay palabras que sustenten el sueño.
Pregúntenle a alguien, un adolescente con pocas palabras (no de pocas palabras) por sus proyectos. No creo que pueda hilvanar más de dos oraciones bimembres, y recen para que no se le cruce algún silogismo. Casi como dialogar con un chiquito de 4 o 5: su mundo es lo que puede nombrar, decir. Es un mundo limitado. Cuando no puede decir, patalea o llora, hace berrinches.
Estamos ante (o sumergidos ya en) un futuro de infantes crónicos, berrinches constantes y pataleos a mansalva. Es eso o recuperar las palabras.
Etiquetas:
Céteris rebus,
Lenguaje
23 de mayo de 2010
Lo uno y lo múltiple IV.
En muchos mitos la multiplicidad aparece como castigo del/de los Dios/es: la torre de Babel en el Génesis, el andrógino original en algún mito creacional babilónico y en El Banquete de Platón, por ejemplo: hay algo uno y único, que es dividido, dispersado y generalmente, es un castigo o venganza divina. Como si en el fondo del alma humana hubiese anhelo de unidad y se percibiese la multiplicidad como mala o no deseada (algo de esto pasa en las religiones monoteístas, donde la arqueología, al contrario que la hagiografía, demuestra que la pluralidad de Dioses es previa y el monoteísmo, posterior).
Por mi parte, creo, que es una manera casi innata al ser humano de defensa ante una pluralidad que lo aterra y paraliza, defensa y terror que se repiten de otras maneras, con otras pluralidades, con otros nombres.
En el relato de pentecostés (libro de los Hechos, capítulo dos), convergen y conviven dos tradiciones: una que dice que las personas oían a los discípulos cada uno en su lengua, i.e., los comprendían. Otra que dice que los discípulos se expresaban en varias lenguas. El milagro, por decirle de algún modo, ¿estaba en quienes oían o en quienes hablaban?.
El relato no lo resuelve, por lo que en algún punto quiebra la idea de una multiplicidad mala, presenta una diversidad en comunión, en comunicación. Es en la diversidad donde se da la posibilidad de la unión, que no de la uniformidad.
En algún punto, siento que continuamos temiendo a lo plural y queriendo imponer algunas hegemonías: si al menos sincerásemos nuestro "desde dónde" y nuestra intención, no estaría mal. Pero seguimos buscando la "igualdad". Y no siempre está bueno.
Por mi parte, creo, que es una manera casi innata al ser humano de defensa ante una pluralidad que lo aterra y paraliza, defensa y terror que se repiten de otras maneras, con otras pluralidades, con otros nombres.
En el relato de pentecostés (libro de los Hechos, capítulo dos), convergen y conviven dos tradiciones: una que dice que las personas oían a los discípulos cada uno en su lengua, i.e., los comprendían. Otra que dice que los discípulos se expresaban en varias lenguas. El milagro, por decirle de algún modo, ¿estaba en quienes oían o en quienes hablaban?.
El relato no lo resuelve, por lo que en algún punto quiebra la idea de una multiplicidad mala, presenta una diversidad en comunión, en comunicación. Es en la diversidad donde se da la posibilidad de la unión, que no de la uniformidad.
En algún punto, siento que continuamos temiendo a lo plural y queriendo imponer algunas hegemonías: si al menos sincerásemos nuestro "desde dónde" y nuestra intención, no estaría mal. Pero seguimos buscando la "igualdad". Y no siempre está bueno.
22 de mayo de 2010
Tragando sapos
Les aviso: estoy indignado.La verdad que me subleva la chatura de pensamiento de muchos, entre los cuales me incluyo, para no ser soberbio, no porque lo crea.
Por favor, ¿dónde quedó la capacidad crítica, pensante, diferente?. Me apena cómo repetimos lo que dice el titular, que es contradicho por el copete y luego es negado por el cuerpo de la noticia, y no se nos mueve un pelo. O peor, no lo notamos.
Cómo cualquier tilingo/a que aparece en TV forma (¿?) opinión. Cómo un tremendo imbécil como Fort me ocupa las palabras de esta oración. Cómo se degrada el cerebro sin que nos demos cuenta.
¿Dónde estamos? ¿O estamos tan anestesiados que no lo notamos?.
Hablo de fundamentar, pensar, buscar por el revés de lo emergente, ir a las raíces, no aceptar acríticamente lo primero que nos digan, poder tener opinión propia y fundamentada, aunque no sea la más prolija, poder ver un poco más allá de las narices, tener en cuenta el entramado de causas y consecuencias, la pluricausalidad de los hechos...
Claro, si nuestro maestro de historia es Billiken, vamos a seguir con una mirada plana y achatada crónicamente; si queremos responder desde nuestra fe (cristiana, la mía, en este caso) desde la catequesis de los 8 años, claro que largamos todo al cuerno; si la literatura es para nosotros Dan Brown, ¿cómo pedir que aprecies la sutileza de, por ejemplo, un Saramago?; si "El secreto" es mi libro de espiritualidad de cabecera, cómo puedo asumir la conflictividad de la vida.
Sigamos tragando cualquiera. Pero no nos quejemos del dolor de estómago.
Etiquetas:
No label
21 de mayo de 2010
Estar a la altura
¿Cómo la recordará la histeria, perdón, la historia?. Como una señora que como el vestido de la Nelly era el mismo que le había hecho la modista del barrio, no quiso ir a los 15 de la Yesi...
Si ud. gobierna un país, sepa deponer su orgullo o, al menos, velar por el bien de todos, que es más grande que su ego; mejor dicho, más importante.
Desde este momento, quiero lo sepa, pierde todo mi respeto y apoyo. Con esto no estoy apoyando a quien ud. considera la agravia, sino, simplemente, plantando mi postura.
Ud. no está a la altura que los ciudadanos de este país merecemos.
Out of the box
Estando en el colegio las exactas eran lo que más me costaba. Y me cuestan, aún. Eso no quitaba que memorizara todo como para rendir y aprobar; de hecho, tuve los mejores promedios en matemáticas, física, química, con diploma y medalla -se usaba en el colegio, cada fin de año, en un humillante acto-, y aún me cuesta dividir por dos cifras.
Una profesora de matemáticas, brillante ella, nos entregó un problema. Estábamos en 5º año. Me partí el cerebro, pero lo resolví. Al menos eso creía. Cuando devuelve los demás, a mí me llama al escritorio. Estoy en el horno, pensé.
-¿Cómo llegaste a este resultado?.
Expliqué el procedimiento, el razonamiento a partir de los datos que tenía, por dónde lo pensé... No era el resultado que ella tenía, difería y mucho. Pero era correcto, lógico, cerraba, estaba bien hecho. Esta docente fue lo suficientemente grande como para admitir que había otra posibilidad. Una vez que le demostré por dónde lo había resuelto (en verdad, sin más intención que zafar), me aprobó.
Me viene esto a la memoria porque sigo funcionando así: más de una vez, el resultado no es el que se supone, pero la cabeza me anda por lugares paralelos, menos recorridos, no tan correctos de entrada, pero ciertos, comprobables.
Más de una vez, pienso desde otro ángulo, desde abajo, atrás, sospechando... Y no sé por qué.
Una profesora de matemáticas, brillante ella, nos entregó un problema. Estábamos en 5º año. Me partí el cerebro, pero lo resolví. Al menos eso creía. Cuando devuelve los demás, a mí me llama al escritorio. Estoy en el horno, pensé.-¿Cómo llegaste a este resultado?.
Expliqué el procedimiento, el razonamiento a partir de los datos que tenía, por dónde lo pensé... No era el resultado que ella tenía, difería y mucho. Pero era correcto, lógico, cerraba, estaba bien hecho. Esta docente fue lo suficientemente grande como para admitir que había otra posibilidad. Una vez que le demostré por dónde lo había resuelto (en verdad, sin más intención que zafar), me aprobó.
Me viene esto a la memoria porque sigo funcionando así: más de una vez, el resultado no es el que se supone, pero la cabeza me anda por lugares paralelos, menos recorridos, no tan correctos de entrada, pero ciertos, comprobables.
Más de una vez, pienso desde otro ángulo, desde abajo, atrás, sospechando... Y no sé por qué.
Etiquetas:
Borders
20 de mayo de 2010
Te lo agradezco, pero no.
Juro que es verdad.
Viene una persona a verme. Primeras palabras:
-Hola, ¿qué tal?. ¿Estás cansado?, claro, con tantas cosas. ¿Estás solo, no? Y sí, mucho trabajo, ¿no?.
Sin respiro ni pausa. A lo cual mi contrapregunta fue:
-¿Te interesa la respuesta?. Porque fijate que no me dejaste responderte.
Uy, empezamos mal, pensé. Bajá un cambio, me dije, respirá...
-No, vine porque quería ver... no sé, tengo tanto tiempo libre, quiero hacer algo.
Les dejo a su imaginación los ejemplos, desde, pero sería como desde estudiar ballet zulú a dar vueltas carnero en la luna.
-Mirá, está bueno que quieras dar una mano, pero también que pienses un poco más en qué área te sentirías cómoda.
No hubo modo de hacer que entienda. Ella quería ayudar, yo tenía que resolverle dónde. ¿Dónde podría causar el menor daño posible?. Por mi cabeza desfilaban desastres que iban sucediendo a medida que "ayudaba a otros". Pero lo importante es que ella se sintiera bien. El costo es lo de menos.
Sí, abunda la gente así de buena. Lamentablemente.
Viene una persona a verme. Primeras palabras:
-Hola, ¿qué tal?. ¿Estás cansado?, claro, con tantas cosas. ¿Estás solo, no? Y sí, mucho trabajo, ¿no?.
Sin respiro ni pausa. A lo cual mi contrapregunta fue:
-¿Te interesa la respuesta?. Porque fijate que no me dejaste responderte.
Uy, empezamos mal, pensé. Bajá un cambio, me dije, respirá...
-No, vine porque quería ver... no sé, tengo tanto tiempo libre, quiero hacer algo.
DANGER!, a veces el "quiero hacer algo" es una manera de narcisismo o escape que ni te cuento, al estilo: "Qué bueno pasar por el hospital... Se ven tantas cosas, y yo que me quejo por pavadas".
-Ajá, algo... ¿Qué, por ejemplo?.Les dejo a su imaginación los ejemplos, desde, pero sería como desde estudiar ballet zulú a dar vueltas carnero en la luna.
-Mirá, está bueno que quieras dar una mano, pero también que pienses un poco más en qué área te sentirías cómoda.
No hubo modo de hacer que entienda. Ella quería ayudar, yo tenía que resolverle dónde. ¿Dónde podría causar el menor daño posible?. Por mi cabeza desfilaban desastres que iban sucediendo a medida que "ayudaba a otros". Pero lo importante es que ella se sintiera bien. El costo es lo de menos.
Sí, abunda la gente así de buena. Lamentablemente.
Etiquetas:
Céteris rebus
19 de mayo de 2010
Señora gorda
Quino, ese duende, pintó de cuerpo entero lo que yo llamo "señora gorda" en Susanita, la amiga de Mafalda.. Ojo que va más allá de los kilos. Es una actitud como la que se ve en esta historieta.
Vamos, vamos, que un poco de Susanita tenemos... ¿O lo vas a negar?. Y es tremendo en ambientes "cristianos". Se ve mucha mano al pobre, pero son pocos/as los que hacen o buscan trabajar para que no haya dos mesas, una con pavo y otra con "esas porquerías que comen ellos". Y ni te cuento si te movés en zona norte del GBA. Mucha rubia en 4x4, mucho pseudo rugbier con cuentaganado y decenario de alpaca... Algo así:
-"Divinos los mocos del chiquito eshe, aquel que por shuerte ya sabe la orashión del ángel de la guarda. ¿Podésh creerlo que en la casa no bendicen la mesha?".
-¿Sabés qué? Casi nunca comen juntos; él come en el jardín y los hermanos en el apoyo.
-¡Qué diviiiino! (¿?¿?)
Conozco muchas Susanitas (con otros nombres); y gracias a los dioses, conozco muchas Mafaldas y Libertades. Posta.
Etiquetas:
No label
18 de mayo de 2010
Panem et circences
Esta estrategia del imperio romano funcionó. Y funciona. Circenses, mejor que circum. Circenses eran los juegos que se desarrollaban en el Circo Máximo, ahí no más del Coliseo: carreras de aurigas, lucha de gladiadores, desfiles de animales de la lejana África. Un espectáculo del primer mundo, vamos. Mientras la panza esté llena y el cerebro atiborrado de imágenes espectaculares, nadie se dará cuenta que nos vamos al cuerno: seguimos esquilmando con impuestos para la construcción de caminos, para mantener el ejército, para el senado...Y todos contentos. Eso podrían haberlo pensado tranquilamente Calígula, Nerón, Domiciano o cualquiera de ellos. Mientras todos aclamaban el show, la gangrena se había instalado en el imperio.
Con perdón de quienes corresponda, eso me despiertan los Mundiales de fútbol. Pienso en el '78 y recuerdo que cuando se ganó la final, pasamos por la ESMA para ir al festejo. Pienso en el '82 y se me viene Malvinas, en el '90 que, cuando terminó, nos habían privatizado medio país... Creo que de ahí viene gran parte de mi aversión y desconfianza a las cosas masificantes: estadios, recitales, feria del libro en fin de semana, marchas. Por más que adhiera ideológicamente, me resulta imposible ir, por caso, a una marcha pro derechos del tatú carreta.
¡Eh, amigo, si así al meno no divertimo y de paso somo lo mejore!... Ok, si te divierte, miráte toooodos los partidos, seguí tus cábalas, tirá petardos con cada gol del equipo del diego (sí, diego). Por mi parte, paso, gracias.
Ah, la sutil ironía de la cajita de Playmobil está abierta a la interpretación de cada quién.
Con perdón de quienes corresponda, eso me despiertan los Mundiales de fútbol. Pienso en el '78 y recuerdo que cuando se ganó la final, pasamos por la ESMA para ir al festejo. Pienso en el '82 y se me viene Malvinas, en el '90 que, cuando terminó, nos habían privatizado medio país... Creo que de ahí viene gran parte de mi aversión y desconfianza a las cosas masificantes: estadios, recitales, feria del libro en fin de semana, marchas. Por más que adhiera ideológicamente, me resulta imposible ir, por caso, a una marcha pro derechos del tatú carreta.
¡Eh, amigo, si así al meno no divertimo y de paso somo lo mejore!... Ok, si te divierte, miráte toooodos los partidos, seguí tus cábalas, tirá petardos con cada gol del equipo del diego (sí, diego). Por mi parte, paso, gracias.
Ah, la sutil ironía de la cajita de Playmobil está abierta a la interpretación de cada quién.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)









