Gente que se dio una vuelta


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Si querés copiar y pegar, claro que podés; pero citá la fuente, ¿sí?. Gracias.

6 de mayo de 2010

Sacá el pie del acelerador, te dije

Día de encuentros gratuitos. A la mañana pintó ir a tomar unos mates al puerto en Tigre. La llamé a Vale y fuimos. Blablabla sin orden ni concierto, o con un orden que no podemos descubrir.
Aparece en el horizonte esto que muchos andan diciendo: "No vivimos una época de cambios, sino un cambio de época". Fácil de decir y memorizar, eufónico, incluso. Difícil de digerir.
Alessandro Baricco me acompaña estos días gracias a Ana. Él se refiere a este cambio, también, imparable, inevitable.


Desconcierta, es verdad. Las respuestas no nos sirven o alcanzan, porque no interesan o las preguntas cambiaron, lo cual es lo mismo. No sirve ni vale quejarse o echar culpas. Hay que sentarse y mirar hasta que nos demos cuenta que las cartas son las mismas pero cambió el juego. Reaprender, desparender.
Tiempo que es fascinante porque la era no parió aún lo nuevo; tiempo que da temor, porque lo viejo aún no murió. O peor, está muerto pero mantenido con respirador que ninguno de nosotros se anima a desenchufar.


Cuando los bárbaros invaden el Imperio Romano de Occidente (entre el IV y VI de nuestra era) los habitantes del imperio sintieron que se terminaba el mundo. Y sí, se terminaba SU mundo, vinieron los años oscuros, la edad media y floreció el Renacimiento...
¿Qué florecerá de este mundo que se termina?.
Prefiero escuchar las preguntas e intentar respuestas nuevas y viejas, renovadas y envejecidas, ensayar lo provisorio mientras aclara. O termina de oscurecer.

5 de mayo de 2010

Lie to me

Es una serie que están dando hace un tiempo y parece que tiene a varios preocupados, sobre todo a los políticos que están contratando a especialistas en lenguaje corporal para saber cuán creíbles son.
O como decía Hernán, citando a "Amercan beauty": Never underestimate the power of denial. Y: neguemos, que al final nos convenceremos.
Primero: quiero dejar claro que considero que la verdad es un valor. Así me lo enseñaron desde chiquito, así lo creo. 
Segundo: quiero dejar claro que no es un valor absoluto. Para bien o mal, esto lo vamos descubriendo experiencialmente. 
Ejemplos ácidos y borders: 


  • Si te digo que con ese vestido estás bien, es para que no me jodas más: mi tranquilidad y nuestra armonía, vale más.
  • Cuando me preguntás "¿qué tal?" y te respondo "todo bien", convengamos que ni a vos te interesa la respuesta ni a mi la pregunta el 90% de las veces.
  • "No, gracias, tengo planes" lo tomás mejor que si te digo que en realidad prefiero ser untado en miel y arrojado sobre un hormiguero a tomar un café con vos.
  • "No me llegó tu mensaje" es más aceptable que "ni a palos me interesa contestarte" o "era tan pava la cosa que ni valía un sms".
  • "Prefiero que me digas la verdad, no me voy a enojar", quiere decir: "sabés que no te salto al cuello ahora, pero me das como un cheque en blanco para la próxima".
  • "A cualquiera le puede pasar" -a cualquiera tan imbécil como vos.


La lista podría seguir al infinito, por eso, convengamos: sí, la verdad está buena, pero no siempre.

4 de mayo de 2010

Sentipensante


Alejandro Rozitchner, en un artículo de lanacion.com (http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1259941), hablaba sobre "Qué significa ser bueno". Más allá de los chistes de algunos al ver a quién citaba yo, me pareció un artículo bastante lúcido. 
El link está ahí como para quien lo quiera leer.
Lo comentábamos con Martín; y caímos de nuevo en un tema que es recurrente: la oposición voluntad/razón, inteligencia/corazón o como quieran llamarla.
¿Para qué escribe uno, si no es para juntar sus pedazos? Desde que entramos en la escuela o la iglesia, la educación nos descuartiza: nos enseña a divorciar el alma del cuerpo y la razón del corazón.
Sabios doctores de Ética y Moral han de ser los pescadores de la costa colombiana, que inventaron la palabra sentipensante para definir al lenguaje que dice la verdad.
Eduardo Galeano / El libro de los abrazos.
Este pedacito de Galeano me parece clarificador. ¿Cómo conciliar esto en nosotros?. Hay algunos, la mayoría, que se inclinan por uno u otro. Mucho bueno casi border, mucho inteligente maquiavélico. 
Las personas se asombran cuando alguien une ambas cosas en sí. 
Me parece que andamos mal si esto nos sorprende.

3 de mayo de 2010

¿Te acordás de...

...Agrado, interpretada por Antonia San Juan?. Ok, mejor así: ¿del travesti de Todo sobre mi madre -que, quitando el final, para mí es una de las mejores de Almodóvar-?. Bueno, ella. Realmente me costó creer que el travesti fuese en verdad una actriz mujer, lo cual la hace doblemente brillante a Antonia.
De a ratos, es ese personaje, Agrado, el único que aporta algo de aire en una peli que se pone densa, no por aburrida sino por contenido: maternidades, muerte de hijos, amores contrariados, adopción, VIH, padres que son madres, monjas que tienen hijos de estos padres...
A pesar de ser un personaje medio border, también es el que mantiene más la "cordura" a lo largo del film, el que luego de ser sacado de la calle por el personaje de Cecilia Roth (ahhhh, Cecilia Roth), evoluciona dentro de sus parámetros.
Hoy me acordé del monólogo que hace cuando Huma y su novia no pueden salir a escena. Hilarante hasta las lágrimas y, a la vez, tremendamente serio. 
Agrado dice:
Me llaman la Agrado, porque toda mi vida sólo he pretendido hacerle la vida agradable a los demás. 
Esto me vino a la mente pensando "mal": por esas cosas del inconsciente, recordaba: 
Me llaman la Agrado, porque toda mi vida sólo he pretendido agradarle a los demás. 
Claro, cambia. Mucho.
Lo pensaba viendo/recordando como muchas veces con tal de agradar, somos capaces de travestirnos, de ser lo que no somos, de mendigar, como sea, una mirada de aprobación. 
Hace tiempo, creo, que me he corrido de ese lugar. Prefiero que entre todos tratemos de hacernos mutuamente agradable la vida, cada uno a su modo y tiempo. Si podemos, ok, si no, ok. Cada quien busque por donde pueda, que, por suerte, no todo está en nuestras manos.
Ah, les dejo el link por si quieren volver a escuchar y ver: http://www.dalealplay.com/informaciondecontenido.php?con=12509

2 de mayo de 2010

Por la plaza

Pasamos una tarde muy linda. Loli, Fa, unos amiguitos de ellos y yo anduvimos por la plaza Mitre, la de San Isidro. Había feria. Para los "mayores", la "feria hippie". Algo de Shan Ishidro de toda la vida, che. Un horror el tiempo que hacía que no iba.
La excusa: DJ Capuzzi y la srta. X actuaban y tenía ganas que los chicos los viesen (les conté de ellos en alguna entrada). Además, el día estaba glorioso, tenía la tarde libre y muchas ganas de pasar un rato distinto. Por ellos y por mí.
Llegamos temprano, así que dimos un par de vueltas por los puestos, saqué fotos, comimos pochoclo, tomamos unos mates y nos sentamos en la escalera.
Antes que DJC y X, actuó Martín, o MrClo.
IM PRE SIO NAN TE. Malabares, diábolo, otro diábolo minimísimo, y lo mejor: eso que aparece en la foto, algo que hacen con una bola de cristal que parece ingrávida. Les juro que era casi emocionante la comunión entre él/su cuerpo/instrumento.
Uno de lo chicos preguntó: ¿Por qué no habla? (sólo al final, habló un poco antes de pasar la gorra). Les conté que no hacía falta, que con sus gestos, las expresiones, las caras, los ojos, las manos, decían. y mucho. Además, les decía, como a veces trabajan en otros países, con otros idiomas, está bueno poder decir sin palabras "habladas".
Después, sin dudas, "Disco delivery". Además de gracioso y entretenido, talentosos. Cuando la srta X comenzó a "zapatear" -así le dijo Loli al tap-, a la pequeña se le transformó la expresión, era gozoso mirarla. Aplaudía con ganas. A Facu, varón al fin, lo asombraban el díabolo, las acrobacias, los chistes. La verdad, una panzada.

1 de mayo de 2010

101

¡Hey!. ¡La de ayer fue la entrada número 100!. Creo que es de las cosas más "perseverantes" que he hecho en mi vida, además de respirar y dejar que el corazón lata. En fin, que no es nada del otro mundo, che, pero para mí es más que meritorio.
Viene de replanteo: ojo, nada muy profundo. Me planteo: ¿para qué, quién escribo?.
Primero que nada, porque me hace bien como ejercicio de disciplina, palabra que no me divierte mucho, pero no encuentro otra. Sentarme cada día unos minutos, a veces con algo ya dando vueltas, otras desde menos cinco, poner palabras, jugar con los sentidos, ya es algo.
De aquí desprendo: escribo, en primer lugar para mí. No, mejor, por mí. Porque me sirve, me da gusto, me sale fácil.
Escribo además para poner un poco de orden en algunas ideas, intuiciones que son mías o de otros, pero mías ahora. Podés o no compartirlas, no me preocupa. Así, al menos, sé que en algún lugar dejé asentado que x día pasó x cosa, pensé x, sentí x.... Aunque mañana sienta j, por ejemplo.
Escribo sin filtros, al menos con poco. No me interesa generalmente más que ponerle palabras a lo que siento o lo que pasa -que no siempre es lo mismo-. Y está bueno decir lo que otros piensan y no terminan de formular. Me pasa, más de una vez, leyendo a otro: ¡Tal cual, es eso!.
Escribo desde lo que pinta: a veces más piadoso, más bueno, otras más cínico e irónico. Esta ironía me permite afrontar mucho de lo cotidiano.
Escribo porque/para que se haga un diálogo. Con mis mundos internos y si se da, con los ajenos.
Escribo porque tengo el don de la palabra, como todo humano. Y si hay algo que definitivamente soy es humano.

30 de abril de 2010

Esperá, te dije

Me queda picando algo que tiene que ver con lo del post anterior: la falta de capacidad de frustración o la creación de una generación de ansiosos. Sin  ir más lejos, lo veo en mí mismo, cuando la compu no responde tan rápido como espero -olvidándome del Win 3.1, por ejemplo-.


Claro, los más chicos nacieron con un plus que nosotros no tenemos. Me gusta decir que es el plus del control remoto: simplemente no pueden creer que para cambiar de canal, de radio, de canción, tuviésemos que pararnos e ir hasta el respectivo aparato. Este plus está bueno, les da habilidades para nosotros insospechadas.


Contracara: no saben/pueden esperar ni frustrarse o esperar sin frustrarse. O peor cuando después de esperar, se frustan.
Las cosas tienen que salir de una, o a lo sumo, en un par de intentos, como en la tele. Para ellos el proceso casi desapareció: es poco probable que hayan visto a sus mayores tejer, amasar, plantar. Si para nosotros mismos es algo medio ajeno eso de esperar.


Y ni te digo si la cosa no sale: si la cuenta no da, si les va mal en el examen o prueba, si hay que repetir el camino... Es probable que se empaquen, que no quieran ni siquiera volver a intentar. Les gana la frustración. Se enojan o entristecen. Y para que se les pase, enseguida anestesiamos ese sentimiento, en lugar de hacer con ellos el camino del aprendizaje.


Entiendo y celebro que deseemos facilitarles la vida: pero también, me parece, hay que prepararlos.

29 de abril de 2010

Principitos

Suelo definirme como alguien con vocación de tío. Es decir, me divierten los niños, me gusta jugar con ellos, contarles divagues, pasear, mirar la tele, incluso, si hay que hacer la tarea, me pongo.
Tengo varios cercanos de manera cotidiana: sobrinos, ahijados, hijos de amigos y otros que por ahí se cruzan. No me resultan un mundo ajeno.
Lo que no entiendo es lo que llamo "la tiranía de los infantes". Id est, que sean los niños los que decidan desde qué se come hasta qué hacer, si ir a jugar a lo de un compañero o, por ejemplo, ir a clases de guitarra -debidamente pagado por sus padres. Está bueno que vayan eligiendo, sin duda, que se los escuche, que se les dé parte, que sean tenidos en cuenta. Seguro que sí. Pero creo, en algún punto, que fallamos los adultos.
Sí, che. No siempre en la vida podés hacer lo que querés, hay reglas y obligaciones, hay otros alrededor, nadie es el centro del mundo... 
Si desde chiquito te hicieron creer esto, es difícil adaptarte al mundo real, adulto, donde no todo es como queremos, donde hay que responder por lo que se hace.
Me da un poco de vértigo imaginar cuánto les costará a algunos de estos niños dejar de serlo.

28 de abril de 2010

Soso

Me gusta esa palabra: soso. Pronunciarla me da placer; al contrario de su significado, me llena la boca de sabor, de gusto. Es tan amplia que sirve para: una comida desabrida, una peli aburrida, un tipo pelmazo, una charla chata, un encuentro olvidable, una persona que no sobresale, una cara que no dice...
Soso, ese/a que se te acerca y ya te da sopor, que te hace pensar ¿falta mucho para que te vayas?, que te envuelve con ganas de morderte los cachetes por dentro para, al menos sentir algo. Ese que en el mismo tono te cuenta que fue padre o que se murió su perro. Tienen y desparraman tanta vida como la gelatina sin sabor, como las galletas de arroz sin sal.
Lo peor es que pocos sosos se dan cuenta que lo son. Los acompaña, casi inseparablemente, la poca percepción del tedio que provocan. Al minuto de estar con ellos, te atacan los bostezos más profundos, se te saltan las lágrimas.
Cuidado, parecen inocuos. No te dejes engañar.

27 de abril de 2010

Modelo para des-armar

Domingo por la noche, TN, conducido por Ma. Laura Santillán, "Argentina para armar". Los invitados, extranjeros que eligieron Argentina para vivir -sí, lo contaba en el muro de FB-. Raro en mí, me pongo a mirar. Un español empresario de no sé qué, un antropólogo holandés, una ¿contadora? belga, una francesa en el negocio de la gastronomía, un estadounidense que no entendí qué hacía. Lindos cuentos de por qué eligieron Argentina: la cultura, Borges, que aún no despegamos pero hay futuro...

En un momento pensé: ¿y los peruanos, bolivianos, orientales, paraguayos?. Ah, no, como a los minutos aclaró la conductora, de los países limítrofes vienen por trabajo (sumo a los orientales). Traducido: para no cagarse de hambre en sus países.

Los otros, en cambio, no buscan llenarse la panza, cómo se nos va a ocurrir eso; no quitan oportunidades laborales -como se oye decir de los demás-. No. Los europeosnorteamericanosrubiecitosconojosclaros traen progreso, "cultura", novedades, son chics, más claritos de piel, no huelen a condimentos, tienen un acento más cool que el guaraní.

¡Dejáte de joder!. Aunque, lo reconozco: por un momento caí en la trampa.

26 de abril de 2010

No zen

Cierta pretensión irenista, pacifista, ¿zen? malentendida, busca evitar el conflicto o lo que es casi lo mismo, negarlo o demonizarlo. No digo que el conflicto sea el estado ideal de la vida, pero si no hay un mínimo conflicto, ¿hay vida?. No el conflicto adolescente, sino el que emana de las opciones, de la contradicción de querer algo e ir en otro sentido. El conflicto de, en algún punto, plantar bandera.
La apatheia era una  virtud pregonada por algunos filósofos (a-pathos, a privativa, sin; pathos, pasión. De ahí nuestra apatía. Era algo así como poder despegar de las pasiones que arrastraban. Ok, eso lo entiendo. Por lo de no ser esclavos de, sino dueños, señores. Pero... si hay apatía, puede que aparezca su prima cercana, la anorexia (de nuevo la alfa privativa y orexis, deseo y por derivación, deseo de comida, apetito). Y la anorexia conduce a la muerte.
Tendría que mirar más de cerca la relación entre esta huida del conflicto y la muerte del deseo, de la falta de pasión.
Por ahora, sólo esta intuición.

25 de abril de 2010

Ciclos

¿Nunca les pasó sentir que, de golpe, les caían encima un par de décadas?. Un lugar privilegiado para pasar por semejante experiencia son los bautismos o los cumpleaños de los niños. Sobre todo, para aquellos que no tenemos cría propia.
Lo bautizaron a Mateo, sus papás llegaron a los 30, pero, tristemente, los conocí a los dieci... Claro, ok. Sé que el tiempo no para, pero también estaban los niños de Kari y Nico, de Candy y Martín, de... ¡Por Zeus!.
Al llegar tarde -culpa del colectivo nefasto- me senté en un costado del templo, de manera que podía ver todo y a todos: Jero iba y venia con su valijita (después me contó que tenía juguetes); Joaco corría sonriendo, Mica, más seria, cual princesa; Rocío, mi ahijada, que está cerca de los cuatro.
Mateo, de seis meses, en brazos del papá, en esos intentos de pararse que hacen que los pequeños reboten. La renovación de las promesas bautismales, la comunidad que formamos creyendo, las palabras rituales, la luz.
En un momento los miraba a padres, niños, abuelos. Casi como desde afuera. Palpé cómo la vida se renueva. Y sentí que todo estaba muy bien.

24 de abril de 2010

Esa musiquita.

Desde temprano algún vecino estuvo escuchando música clásica. Al mediodía seguía. Lo suficientemente fuerte como para oírla sin que moleste, casi como de fondo.
Salí a la mañana sin descubrir de dónde venía. Volví cerca del mediodía y seguía. Ahora ya no suena más.
Fue una de las pocas veces que no me molestó la música "de afuera", la que no elijo para escuchar. Tenía algo que hacía que quedase bien con la mañana soleada, el vientito, el intento de despertar pese a esta levantado hace rato. 
Al regresar sonó a bienvenida, a acogida.
Hay música o canciones que primero deben ser padecidas antes de apropiárnoslas, de poder decir "me gusta"; algunas notas golpean, algunas palabras en ciertas canciones se sufren antes de decodificarlas, algunas enamoran mientras otras producen rechazo. 
Lo de hoy fue diferente: todo se confabuló para que la melodía acariciase la mañana.

23 de abril de 2010

¿Estás ahí?

La cosa venía cargada, con mucho movimiento interno. El doc recibía y acotaba sólo lo necesario como para que siguiese. Cuando hablo, sobre todo si me apasiono -para bien o mal- gesticulo, muevo las manos, los brazos, me enderezo y reclino en la silla... Varias veces le volé el almanaque del escritorio.
La cosa venía cargada, decía. Un enrosque que me había llenado de impotencia y bronca, que me tuvo medio a maltraer internamente un par de días. Objetivamente, algo casi anecdótico, pero ¿qué cuerda tocó?; qué más había detrás?. Seguíamos.
De pronto, con cara de nada, el doc, en medio de otras, tira "dos-palabras-dos" que me quedan sonando, No se precipiten: nada morboso o sexual, honestamente. Pará, le digo, volvamos ahí.
La pasión bajó y se me hizo un nudo en la garganta, pasé a un medio tono. Me quedé haciéndole compañía a ese nudo, nada novedoso, pero que se apareció en un lugar insospechado.
Estuvo bueno. Duro pero bueno.

22 de abril de 2010

Border Christian lll

"De noche, iremos de noche, 
que para encontrar la fuente
sólo la sed nos alumbra"
     Antífona que se suele cantar en la comunidad de Taizé

La vida misma me ha puesto delante en este tiempo a algunos con quienes de un modo u otro hemos compartido camino "eclesial". Gente que quiero y conozco; gente inteligente, capaz, de bien. Ellos y ellas han pasado por momentos de mucha "entrega y compromiso". Hoy están medio... ¿hartos, cansados, decepcionados, descreídos?. Me anoto en diferente grado en cada adjetivo.
Ellos, ellas y yo crecimos en la fe, con la fe casi como correlato de nuestras vidas. Ellos, ellas y yo, sabemos que creemos, que queremos el reino, que lo buscamos.
Ellos, ellas y yo, hoy por hoy, estamos buscando en la noche. Más preguntas y menos respuestas; más sabios y menos inocentes; más humildes pero más convencidos.
Somos muchos quienes estamos en esta marcha.
Que no nos hagan creer que sólo se va a casa por un camino.